Las operadoras telefónicas recurren al Wi-Fi para ahorrar inversiones

El imparable avance del internet móvil, con la consiguiente subida del tráfico de datos por las infraestructuras móviles, ha forzado a las ‘telecos’ a elevar las inversiones en nuevas infraestructuras, pero las operadoras han encontrado un nuevo aliado para hacer frente al reto: el Wi-Fi.

Esta tecnología puede descongestionar parte del tráfico de las redes móviles y evitar el estrangulamiento de Internet. En lugares donde haya acceso Wi-Fi al alcance, el móvil reconduce la transmisión de datos de Internet hacia esa vía sin que el usuario sea consciente de ello, una técnica conocida como offloading.

De hecho, algunas compañías ya han comenzado a combinar las redes fijas y móviles para uso comercial. La Comisión Nacional del Mercado de Telecomunicaciones (CMT) recoge en su blog algunos ejemplos, como el de Free Mobile, que quiere que sus usuarios puedan utilizar el ancho de banca sobrante de los clientes de ADSL de la compañía madre. Hasta ahora, Free lo ofrecía como un servicio adicional para los abonados al ADSL. Con la incursión en el sector de la telefonía móvil, este proceso se automatizaría en los dispositivos móviles, que alternarían la conexión a internet por Wi-Fi o banda ancha móvil según donde se encuentren.

En el Reino Unido, Telefónica ha apostado por el Wi-Fi, pero con una estrategia distinta. Su filial O2 desde hace un año está instalando puntos de acceso por todo el país, especialmente en Londres. La diferencia es que en este caso cualquier persona con un dispositivo con conexión Wi-Fi puede acceder gratuitamente a la red de O2.

El negocio de O2 no está del lado de los navegantes sino de las tiendas. Los puntos Wi-Fi están financiados por los comerciantes que aceptan instalar un punto de acceso en sus establecimiento. A estos, la filial de Telefónica les ofrece a cambio anunciarse, por ejemplo, en la página de login y les proporciona también un análisis detallado de los intereses de las personas conectadas a su punto Wi-Fi o hotspogs.

Algunos operadores también han desplegado en España redes de hotspots.Movistar tiene por el país una red propia de 2.000 puntos de conexión Wi-Fi que ofrece sin coste adicional a los clientes que tienen contratadas unas tarifas concretas de internet móvil. También oferta un acceso de pago para cualquiera. La red aún es pequeña en comparación con la de otros países y los hotspots están situados principalmente en hoteles y restaurantes.