Los primeros síntomas de recuperación económica en Europa han conllevado un cambio en la Comisión Europea, que a ojos vistas endurece su postura sobre las ayudas estatales al sector financiero. Según publica la agencia Dow Jones, que cita un informe interno de la Comisión, Bruselas está considerando la retirada de los avales de la banca ya que considera que pueden vulnerar la libre competencia en el sector bancario europeo.
Además, de continuar estos avales en el tiempo, la Comisión considera que los Estados podrían llegar a sostener de manera artificial a bancos en situación de tener que declararse en quiebra. Según el informe que discutirán los ministros de Economía de la UE la próxima semana, Bruselas planea una retirada de los avales en junio de 2010, con un incremento gradual en las tasas que los bancos tengan que pagar por esta protección extra.
La articulación de esta propuesta no es sencilla, dados los diferentes plazos que los diferentes Gobiernos han otorgado para proporcionar el aval público. España apenas se vería afectada, ya que su plan vence el 31 de diciembre de este año, aunque ha pedido a Bruselas una prórroga hasta el segundo trimestre de 2010. En el caso opuesto se encuentra Alemania, que pretendía mantener hasta 2012 su programa de avales.
Reestructuración. El ataque a los avales se produce después de que Bruselas haya obligado a algunos bancos rescatados, como el holandés ING o el británico RBS, a fuertes reestructuraciones, con la venta de sus divisiones de seguros.







