Guindos se cuelga la medalla por sacar a la luz el escándalo de las ‘tarjetas b’ de Caja Madrid

Luis de Guindos, ministro de Economía
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

“Al primero que se le revuelve el estómago” es al Ministerio de Economía, asegura Guindos. El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, no ha dudado en presumir de que ha sido el análisis realizado por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) el que ha propiciado que el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu haya comenzado a investigar el uso de ‘tarjetas b’ por parte de los consejeros y directivos de Caja Madrid y Bankia.

Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Guindos ha asegurado que él aportaba “datos, no opiniones”. Estos datos, ha asegurado, suponen que es el FROB, “que es el mecanismo de resolución del Gobierno”, el que ha puesto en conocimiento de la Fiscalía el uso de estas tarjetas opacas.

El FROB y las entidades nacionalizadas, en este caso Bankia, tienen un sistema de análisis de procedimientos irregulares, ha explicado el ministro, que se habría cumplido en este caso. De este modo, el FROB comunicó al fiscal estas “actividades irregulares”, y el fiscal al juez.

“Está habiendo un procedimiento por parte del FROB”, que sigue “instrucciones del Gobierno de colaborar y ser absolutamente transparente siempre que se identifiquen actividades irregulares”, ha explicado el titular de Economía, que ha asegurado que el fondo de rescate se personará en la causa de Bankia y “tiene que aflorar todo lo que se ha podido pagar a través de estas tarjetas”.

“Al primero que se le revuelve el estómago con las inyecciones de capital realizadas” en las antiguas cajas de ahorros es al Ministerio de Economía, ha asegurado también Guindos después de que la prensa le recordase los 22.000 millones de euros del rescate de Bankia, banco heredero de Caja Madrid.

No obstante, Guindos se ha mostrado convencido de que el uso de estas tarjetas opacas no era una práctica habitual, sino “un caso singular”. Ha descartado asimismo una nueva regulación sobre estas prácticas, ya que “están absolutamente prohibidas”. Eso sí, ha aclarado que la Agencia Tributaria tiene autonomía para actuar al respecto.