Los representantes de los trabajadores de la antigua Novagalicia avisan de los tres elementos clave de la negociación: “empleo, salarios y horarios”. La integración de Abanca, la antigua Novagalicia, y Banco Etcheverría está previsto que se concrete en el mes de diciembre, pero aparte de esa fecha aproximada apenas se conocen detalles del proceso. Por ello, los sindicatos de la entidad gallega ya empiezan a augurar un otoño “movido” dadas las importantes negociaciones que deberán ponerse sobre la mesa.
Así lo señala la sección sindical de CCOO en Abanca, que se hace eco de la publicación por parte de Bruselas de la nueva hoja de ruta para el banco. De este documento, el sindicato extrae ciertas conclusiones, “que sin ánimo de causar alarma, sí nos hacen estar expectantes de cara a un futuro proceso de negociación que ha enmarcado la empresa para la vuelta del verano”, y que se centrará en tres puntos: “empleo, salarios y horarios”.
En plantilla, las negociaciones de Banesco (grupo al que pertenecen tanto Abanca como Etcheverría) con Bruselas fructificaron en conservar un 12% adicional de fuerza laboral. En ese sentido, la Comisión Europea no impone una plantilla máxima sino el cómputo del equivalente de empleos a tiempo completo (FTE por sus siglas en inglés), cuyo tope sube de 4.000 a 4.500. Es decir, que la entidad podrá emplear a más trabajadores por encima de ese umbral si aplica reducciones de horario a parte de su fuerza laboral.
En lo que respecta a los salarios, el coste de personal de la entidad no podrá exceder el 40% del margen bruto. En materia salarial, los trabajadores de Abanca cuentan ya con un precedente: el año pasado Novagalicia, todavía controlada por el FROB, traspasó una red de sucursales a Banco Etcheverría; los trabajadores que pasaron a la nueva entidad sufrieron entonces una reducción media del sueldo del 15%.
Por último, en lo que se refiere a las oficinas, la red final deber por debajo de las 650 sucursales a tiempo completo tras la integración con el Banco Etcheverría, cuando el plan inicial se quedaba en 450. A ellas habría que sumar las oficinas de representación, las sucursales a tiempo parcial y las sucursales móviles.
“Habrá que esperar al planteamiento final que nos trasladen, pero ‘el tema’ está servido”, señala CCOO, para el que, “de momento nuestra situación es de ‘prevengan’”.
Desde que se produjo la fusión de Caixa Galicia y Caixanova, los trabajadores han soportado ya cuatro ERE en menos de cinco años.
El plan de negocio aprobado por Bruselas para Abanca, vendido por unos 1.000 millones a Banesco tras haber sido rescatado con más de 9.000 millones, contempla asimismo una venta gradual del brazo industrial del grupo. De hecho, obliga a una desinversión progresiva hasta el 2016 de sus participaciones en Itínere, Sacyr, CLH, Caser y Enerfin. Además, Bruselas exige que la entidad, llegado el caso, reduzca progresivamente créditos o garantías a sus empresas participadas, hasta llegar a clausurar todas las operaciones con esas empresas.
Con respecto al crédito, Bruselas contempla que se pueda retomar el negocio constructor, aunque nunca puede llegar a suponer más del 20 % del crédito; este se debe centrar en familias (crédito al consumo e hipotecas) y pymes. Además, el banco no podrá repartir dividendos a sus accionistas este año, pese a registrar beneficios estimados en 150 millones antes de impuestos.







