Draghi se despide del BCE defendiendo el uso de la ‘artillería’ ante al riesgo de recesión

El presidente del BCE, Mario Draghi
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La última reunión del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) con Mario Draghi al frente no ha traído consigo ningún cambio en la política monetaria, tal y como se esperaba. Tras la batería de medidas de septiembre, el banquero italiano ha quitado hierro a las críticas internas que han surgido en la institución en las últimas semanas y ha avisado de que “el mayor riesgo” sigue siendo una recesión económica.

Draghi ha aprovechado su última comparecencia en Frankfurt para recordar que la política monetaria ultra acomodaticia puesta en marcha por el BCE debería ir acompañada de políticas fiscales para lograr reactivar el crecimiento económico y la inflación. “Para obtener todos los beneficios de nuestras medidas de política monetaria, otras áreas de política deben contribuir de manera más decisiva”, ha señalado. “Los gobiernos con espacio fiscal deberían actuar de manera efectiva y oportuna”. Eso sí, “en los países donde la deuda pública es alta, los gobiernos deben seguir políticas prudentes y cumplir con los objetivos de equilibrio estructural”.

Tal y como ha destacado, los últimos datos macroeconómicos publicados muestran “más debilidad en la economía de la eurozona, importantes riesgos a la baja para el crecimiento y débiles presiones inflacionarias”. En ese sentido, ha insistido en su mensaje de que “el mayor riesgo es una recesión de la economía, ya sea global o de la zona del euro”.

El banquero italiano ha querido además quitar hierro a la división interna en el Consejo de Gobierno tras la batería de medidas de estímulo acordadas en septiembre. Según ha señalado, el debate es parte de las discusiones, pero las decisiones se tomaron una “clara mayoría”. Asimismo, “desafortunadamente, todo lo que ha sucedido desde septiembre ha demostrado que la determinación del Consejo de Gobierno de actuar estaba justificada”, ha defendido.

A partir del 1 de noviembre la presidencia del BCE recaerá en Christine Lagarde. Según ha reconocido Draghi a preguntas de la prensa, la economista francesa ha estado presente en la reunión de hoy, pero “no ha tomado parte en las discusiones” del Consejo de Gobierno.

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Como no podía ser de otro modo, buena parte de las preguntas que ha recibido Draghi han ido encaminadas a hacer balance de los ocho años de su mandato. “Me siento como alguien que intentó cumplir con el mandato de la mejor manera posible”. “Si hay algo de lo que estoy orgulloso es de que siempre hemos cumplido nuestro mandato. Nunca te rindas”, ha insistido.

El BCE deja sin cambios los tipos de interés

En su reunión de hoy, el Consejo de Gobierno del BCE ha decidido que los tipos de interés aplicables a las operaciones principales de financiación, la facilidad marginal de crédito y la facilidad de depósito se mantendrán sin variación en el 0,00%, el 0,25% y el -0,50%, respectivamente.

No ha habido tampoco ningún cambio en el comunicado de la institución: el Consejo de Gobierno espera que los tipos “continúen en los niveles actuales, o en niveles inferiores, hasta que observe una convergencia sólida de las perspectivas de inflación hasta un nivel suficientemente próximo, aunque inferior, al 2% en su horizonte de proyección, y dicha convergencia se haya reflejado de forma consistente en la evolución de la inflación subyacente”.

Asimismo, conforme a lo decidido en septiembre, las compras netas en el marco del programa de compra de activos se reanudarán a un ritmo mensual de 20.000 millones de euros a partir del 1 de noviembre. “El Consejo de Gobierno espera que continúen durante el tiempo que sea necesario para reforzar el impacto acomodaticio de sus tipos oficiales y que finalicen poco antes de que comience a subir los tipos de interés oficiales del BCE”.

La institución seguirá reinvirtiendo íntegramente el principal de los valores adquiridos en el marco del programa de compra de activos que vayan venciendo durante un período prolongado tras la fecha en la que comience a subir los tipos de interés oficiales del BCE y, en todo caso, durante el tiempo que sea necesario para mantener unas condiciones de liquidez favorables y un amplio grado de acomodación monetaria, señala la institución.