El acuerdo establecía como meta central mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de los 2°C respecto a los niveles preindustriales y realizar esfuerzos para limitarlo a 1,5°C, un umbral considerado clave para evitar los peores impactos climáticos.
A una década de distancia, las previsiones actuales indican que esos compromisos no se están cumpliendo.
Las proyecciones actuales sitúan el aumento de la temperatura global de este siglo muy por encima de los objetivos fijados en 2015
Previsiones de calentamiento muy por encima del objetivo
Según un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicado el 4 de noviembre, las trayectorias actuales de emisiones conducirían a un aumento de la temperatura global de entre 2,3°C y 2,5°C durante este siglo. Si se mantienen las políticas vigentes, el calentamiento podría alcanzar los 2,8°C.
El secretario general de la ONU, António Guterres, reconoció que “no podremos mantener el calentamiento global por debajo de 1,5°C en los próximos años”, admitiendo que la superación de ese límite es ya inevitable a corto plazo.
Compromisos políticos en retroceso
El contexto político internacional tampoco favorece un giro climático ambicioso. Al igual que en su primer mandato, Donald Trump retiró a EEUU del Acuerdo de París tras regresar a la presidencia, argumentando que el pacto no se ajusta a los valores ni a los intereses estadounidenses.
La salida de EEUU del acuerdo ha reactivado debates similares en otros países, aunque sin avances concretos
Esta decisión ha alimentado iniciativas similares en otros Estados. En Suiza, la Unión Democrática del Centro (UDC) propuso abandonar el acuerdo siguiendo el ejemplo estadounidense, aunque la iniciativa no prosperó.
Millones de personas en riesgo de desplazamiento
Las consecuencias del calentamiento global ya son visibles. En 2021, el Banco Mundial alertó de que hasta 216 millones de personas podrían verse obligadas a desplazarse dentro de sus propios países antes de 2050 debido a la escasez de agua, la caída de la productividad agrícola y la subida del nivel del mar.
A comienzos de este año, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) subrayó que Europa es el continente que más rápido se está calentando, con una exposición desproporcionada a fenómenos meteorológicos extremos.
Incendios, inundaciones y tormentas extremas se han intensificado en Europa en los últimos años
Entre los episodios más recientes destacan los grandes incendios registrados en Portugal y Grecia, con más de 150 focos activos en un solo día, así como las inundaciones excepcionales sufridas por la Comunidad Valenciana en octubre de 2024, donde en ocho horas cayó el equivalente a un año de lluvias y murieron 229 personas.
Impacto directo sobre economías y territorios
En Francia, el calentamiento avanza más rápido que la media mundial. Según Météo-France, la temperatura media ya ha aumentado +2,1°C en el periodo 2015-2024 respecto a 1900-1930 y podría llegar a +4°C en 2100 en un escenario de calentamiento global de +3°C.
La agencia advierte de que, por cada grado adicional, el aire puede contener alrededor de un 7% más de vapor de agua, lo que incrementa el riesgo de lluvias intensas, mientras que los océanos pierden progresivamente su capacidad de absorber CO2.
| Indicador climático clave | Dato estimado |
|---|---|
| Aumento de temperatura previsto este siglo | 2,3°C–2,8°C |
| Personas en riesgo de desplazamiento interno | 216 millones |
| Calentamiento ya registrado en Francia | +2,1°C |
| Reducción estimada del PIB mundial en 2050 | 4% anual |
Advertencias de la ONU y presión ecologista
En un informe publicado el 9 de diciembre, la ONU reclamó un enfoque integral para transformar sistemas clave como la energía y la alimentación. El documento, elaborado por 287 científicos de 82 países, advierte de que el cambio climático podría reducir el PIB mundial anual en un 4% de aquí a 2050 y provocar millones de muertes adicionales.
Las organizaciones ecologistas denuncian una década de incumplimientos y retrocesos ambientales
Con motivo del décimo aniversario del Acuerdo de París, Greenpeace, Action Justice Climat Paris y ANV-COP21 desplegaron una pancarta cerca de la Torre Eiffel señalando a líderes políticos por favorecer, según denuncian, a las industrias contaminantes.
Greenpeace calificó el balance como “amargo” y advirtió de un aumento de la desinformación y de los retrocesos ambientales, subrayando que “el sabotaje climático no es inevitable, sino el resultado de decisiones políticas”.







