La cuestión de la sanidad tiene un apartado especial en los diferentes programas con los que PP, PSOE, Vox, Adelante Andalucía y Por Andalucía se presentan a estos comicios. Los análisis sobre su situación y los compromisos se suceden en sus ‘ofertas’ electorales, conocedores, como son estos partidos, de que es un tema de gran importancia en la sociedad andaluza.
El PP: una nueva Ley de Salud de Andalucía
Tras presumir de haber “realizado el mayor refuerzo del sistema sanitario público en décadas”, los populares de Juan Manuel Moreno prometen una “transformación” del sistema sanitario de la región. Para ello, detalla el PP en su programa, impulsará una nueva Ley de Salud de Andalucía, “que actualizará el marco normativo del sistema sanitario público andaluz y permitirá adaptarlo a los nuevos retos sanitarios, sociales y tecnológicos”.
Junto a esto, afirma que favorecerá la “estabilidad laboral” de los profesionales sanitarios y llevará a cabo “políticas orientadas a atraer y retener talento sanitario”.
Asimismo, se compromete a iniciar “una nueva etapa de transformación de la Atención Primaria orientada a mejorar de forma efectiva la accesibilidad, reforzar su capacidad resolutiva y ofrecer una atención más cercana, más humana y mejor organizada”.
“Avanzaremos en un nuevo modelo de gestión de la demanda, que permita”, afirma, “organizar mejor la atención diferenciando circuitos administrativos, clínicos y de resolución, facilitando que cada necesidad sea atendida por el profesional más adecuado”.
El programa del PP ahonda en una continuidad en la gestión sanitaria llevada a cabo por la Junta, sin grandes anuncios. “Seguiremos” o “continuaremos” marcan gran parte de sus compromisos en este aspecto.
PSOE: revertir los conciertos a medida que expiran
El PSOE y su candidata, la exivcepresidenta y exministra de Hacienda María Jesús Montero, han hecho de la sanidad pública uno de los ejes de su campaña. “Andalucía necesita una respuesta ambiciosa que permita rescatar el sistema sanitario hoy y garantizar su sostenibilidad mañana”, señala en su programa.
Para ello, pondrá en marcha un Plan de Rescate inmediato para “frenar el deterioro del sistema, recuperar la accesibilidad, reducir las listas de espera y garantizar la seguridad asistencial”. Junto a esto, y “de forma simultánea”, avanza lo que será una “verdadera refundación del modelo sanitario andaluz”.
La “primera medida” de su Gobierno pasa por el citado “Plan de Rescate de la Sanidad Pública, que incluye incrementa la financiación sanitaria en 3.000 millones de euros adicionales para “equiparar el gasto por habitante al de las comunidades autónomas mejor dotadas”.
Los socialistas quieren mejorar las condiciones laborales del personal sanitario” para que deje de ser el peor pagado de España”, contratar a los 18.000 profesionales “que necesita el sistema” y acabar con las listas de espera en los 6 primeros meses del año para poder ser atendido por el médico de familia en 48 horas como máximo.
“Fijaremos como principio político que la gestión directa pública vuelva a ser la norma general del sistema sanitario andaluz”, señala el PSOE, cerrando de esta manera “la etapa en la que la privatización y la externalización se han utilizado como salida ordinaria”. Además, fijará “un proceso ordenado para que los conciertos y contratos vigentes con la privada vayan revirtiéndose a medida que expiren”.
“No plantearemos una ruptura caótica, sino una transición con seguridad jurídica y continuidad asistencial, pero con una dirección política inequívoca hacia la recuperación de capacidad pública”, anuncia. Respecto a esto, también prometen revisar “con carácter urgente” todos los convenios, conciertos y contratos de servicios sanitarios con empresas privadas para “evaluar su necesidad real y la capacidad del sistema sanitario público andaluz para asumir progresivamente esas prestaciones”.
“Aprobaremos una ley andaluza para blindar la gestión pública directa en centros y servicios del SAS”, incluye también la ‘oferta’ electoral de Montero y los suyos, para “impedir que la externalización siga funcionando como herramienta habitual de gobierno y dejar claro que la gestión indirecta solo podrá ser excepcional y justificada”.
Blindar el presupuesto sanitario público “para que cada euro destinado a la sanidad andaluza refuerce, en primer lugar, la red pública”, hacer que “cada hospital concertado que hoy sostiene una parte esencial de la atención sanitaria avance hacia su plena integración en la red sanitaria pública” o un “Plan de Recuperación del Talento Sanitario”, son otras de sus propuestas.
Adelante Andalucía: Impuesto de “Retorno Sanitario”
Por su parte, Adelante Andalucía plantea un Impuesto de “Retorno Sanitario” que va “directo al beneficio de las empresas de la sanidad privada para financiar la investigación pública” contra el cáncer en la comunidad. Asimismo, aboga por la eliminación de los conciertos sanitarios y externalizaciones.
También, por ejemplo, defiende el “fortalecimiento” de la Atención Primaria con la recuperación de todos los equipos de urgencias de los centros de salud para evitar el colapso de las urgencias hospitalarias y aumentar las Unidades de Cuidados Paliativos en este nivel asistencial.
Por Andalucía: frenar la privatización
Por Andalucía resume su defensa de la sanidad pública con un decálogo que cuenta, entre otras cuestiones, con la necesidad de blindar el sistema y frenar la privatización y una reducción progresiva de los conciertos sanitarios.
Además, su programa incluye un plan de choque contra las listas de espera mediante refuerzo de plantillas, ampliación de horarios y mejoras de la gestión clínica y el refuerzo estructural de la Atención Primaria.
Vox: más presupuesto y suprimir duplicidades
Por último, Vox aboga por “un modelo sanitario nacional, coordinado desde el Estado, que garantice el acceso de todos los españoles en condiciones de igualdad a los servicios sanitarios, con independencia de su lugar de residencia”.
Entre sus iniciativas, está elevar el presupuesto de Sanidad, y en especial, en materia de Atención Primaria, “con el fin de reducir esperas, reforzar plantillas y mejorar la atención al paciente”. También, suprimir duplicidades y gasto “político superfluo” e impulsar la colaboración público-privado.
Mejorar las condiciones laborales y salariales de los profesionales sanitarios y un Estatuto Médico Propio, son algunas de sus propuestas.






