La princesa Letizia tiene sus fans. Y también sus detractores. Y unos y otros se han apresurado a opinar sobre el minifaldero vestido con el que acudió a la inauguración de ‘La Casa del Lector’ en el matadero.
Para publicaciones ‘exquisitas’ como ‘Mujer de Elite’, ponerse una mini es saltarse el protocolo. No es elegante, queda mal cuando una princesa va a sentarse y, para colmo, provoca malas posturas. Por ejemplo, convierte en necesario usar la mano para tapar la parte más visible de los muslos cuando hay fotógrafos cerca.
Aunque, otras páginas web como Vanitatis, se abstienen de comentar nada al respecto de la longitud de la falda del vestido. Señalan, eso sí, con las correspondientes pruebas fotográficas que Letizia ya usó este mismo vestido, de la firma española Ailanto en otro acto celebrado en febrero.
La clave es que, en aquella ocasión, según los expertos, combinó mejor la ropa, de tal modo que la ‘mini’ se notó menos. Y, esta vez, por lo visto le ha quedado la cosa ‘un poco demasiado informal para un acto de la agenda de la Casa Real’.







