Un encapuchado ha golpeado con el puño a la directora de la revista El Jueves, Mayte Quílez, a la salida de su casa. La directora de la revista El Jueves, Mayte Quílez, ha sufrido este miércoles una agresión en el portal de su casa. El incidente se ha producido el mismo día que ha salido la nueva publicación del semanario a los quioscos que estaba dedicada a la ultraderecha y a los neonazis que ganan terreno en Europa. No obstante, la portada ya se dio a conocer en la tarde de este martes.
Según relata el diario El Nacional, gracias a las explicaciones de la propia Quílez, la agresión ha sido llevada a cabo por un hombre que se tapaba la cara con la capucha de una sudadera mientras le lanzaba un puñetazo en la cara antes de su huída. Un hecho que ha llevado a que la directora “esté a punto” de presentar una denuncia a la Mossos d’Esquadra, tal y como ha podido conocer el medio catalán.
¡La portada de esta semana!
PD: Si eres nazi y te sientes ofendido, nos la pela. Remember Stalingrado. pic.twitter.com/Pnvh59zsXT
— El Jueves (@eljueves) 10 de mayo de 2016
Desde el primer momento en el que se conoció la portada, la reacción de algunos tuiteros fue directa espetando numerosas amenazas. Reacción que fue tomada con humor por El Jueves acompañando un mensaje muy concreto: “Si es usted nazi, imbécil perdido y/o votante de VOX y se siente ofendido por el contenido de nuestra portada, mande sus reclamaciones al siguiente contacto: NOSSUDAELRABO@gmail.com”.
Una polémica portada donde en la parte superior de ésta se pueden apreciar unos supuestos Albert Rivera y Mariano Rajoy aplaudiendo el avance de la ultraderecha en el Viejo Continente con bocadillos de “¡Viva la ultraderecha nazi! ” y “¡Nos hace parecer a la ultraderecha económica menos peligrosos!”.
No es el único incidente que ha sufrido El Jueves en sus décadas de historia, aunque, normalmente, los conflictos son con la Justicia como sucedió en 1977 cuando fue censurado uno de sus números al considerarlo ofensivo contra la patria. Ese mismo año, la revista también sufrió otro ejercicio de censura al prohibir una portada que según las autoridades era ofensiva para la Iglesia. Décadas después la Audiencia Nacional ordenó la retirada de una edición en la que salían Felipe de Borbón y Letizia realizando un acto sexual, hecho que fue considerado también ofensivo por el tribunal y que trajo gran repercusión nacional.







