Casi 15 billones de dólares en deuda con intereses negativos… ¿con fecha de caducidad?

Termómetro

Tipos bajo cero

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Bonos por valor de 14,8 billones de dólares -más de una quinta parte (21,6%) de la deuda emitida por gobiernos y empresas de todo el mundo- ofrecen actualmente con rendimientos negativos. Lo que parecía impensable hace solo unos años se ha convertido en algo habitual, pero el cambio de rumbo de la política monetaria internacional podría poner una fecha de caducidad a esta situación.

Que los acreedores paguen a los deudores para que les presten dinero en una extraordinaria inversión de la práctica habitual. Sin embargo, se ha convertido en habitual. De acuerdo con los datos recopilados por Financial Times, actualmente hay 14,84 billones de dólares en deuda con rentabilidades por debajo del cero. Han emitido bonos del Estado con rendimientos negativos Japón, la mayoría de los países de la eurozona -incluso Grecia, que se enfrentó a una crisis de deuda hace poco-, así como Polonia, la República Checa, Bulgaria y Rumanía. Y no pocas empresas, incluso algunas con calificación de bono basura.

Solo Japón, Alemania y Francia representan más de la mitad del mercado de deuda soberana de rendimiento negativo.

Los rendimientos negativos de los bonos surgieron como consecuencia directa de las medidas adoptadas por los bancos centrales para apoyar a los mercados financieros durante y después de la crisis financiera que comenzó en 2007. Los bancos centrales redujeron los tipos de interés a mínimos (por debajo de cero en algunos casos) y pusieron en marcha programas de estímulo multimillonarios de compra de activos que se centraron principalmente en la compra de bonos.

La llegada de la pandemia reactivó estos esfuerzos de los bancos centrales, por lo que el valor de mercado de los bonos de rendimiento negativo no ha dejado de aumentar desde abril de 2020.

Ahora que empieza a ponerse sobre la mesa el debate sobre la retirada de los estímulos, esta situación anómala podría empezar a tener fecha de caducidad, al menos en Europa. No obstante, todavía podrían quedar dos años por delante.

Un informe elaborado por BofA Global Research espera que el bund alemán a diez años pase “de -20 puntos básicos a finales de año a un nivel ligeramente superior a cero (5 puntos básicos) a finales de 2023”.

Esta previsión se basa en la ponderación 55:45 de dos escenarios: un escenario base de un BCE paciente, que espera hasta 2025 para subir los tipos y, por lo tanto, puede subir hasta el tipo neutral;  frente al escenario de un BCE agresivo que reacciona a las elevadas impresiones de inflación, subiendo en 2023, pero luego no puede ir mucho más allá de 0.

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