BCE: la variante delta aplaza el debate sobre el fin de las compras de bonos

La presidenta del BCE, Christine Lagarde

La presidenta del BCE, Christine Lagarde. Autor: BCE

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El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) afronta su primera reunión de política monetaria tras la revisión estratégica anunciada hace dos semanas. Sin embargo no se esperan novedades: los nuevos objetivos de inflación, que le dan más manga ancha, y las dudas que ha generado la propagación de la variante delta hacen sospechar a los expertos que las conversaciones sobre una reducción de las compras de activos se aplazarán al menos hasta septiembre. O incluso hasta más tarde.

“Creemos que es demasiado pronto para que el banco insinúe la posibilidad de reducir la compra de activos, cuyo anuncio es improbable hasta septiembre, como muy pronto”, señalan los analistas de Ebury en un informe. Los expertos de la entidad esperan que Lagarde insinúe que el banco examinará ahora los periodos temporales de inflación por encima del objetivo y que adoptará una postura más paciente a la hora de normalizar la política monetaria, en consonancia con el cambio a un objetivo de inflación simétrico.

Por ello, es demasiado pronto para que el banco insinúe la posibilidad de un tapering, “cuyo anuncio es improbable hasta septiembre, como muy pronto”. “Esto nos confirmaría el atraso del banco con respecto a los bancos centrales del grupo G10, muchos de los cuales ya han comenzado a reducir sus compras de activos o han señalado que se avecinan tipos más altos”, señala Ebury.

“No esperamos cambios importantes en la política monetaria”, coincide Konstantin Veit, gestor de carteras de PIMCO. “Las nuevas proyecciones macroeconómicas del BCE y la fecha actual de finalización del programa de compras de emergencia para la pandemia (PEPP), en marzo de 2022, ofrecen la oportunidad de realizar una evaluación más holística de la función de reacción de la política monetaria tras la pandemia en septiembre, incorporando las conclusiones de las deliberaciones de la revisión de la estrategia recién concluida”.

“En nuestra opinión, los resultados de la revisión estratégica institucionalizan el reciente giro del BCE de la intensidad a la duración del apoyo a la política monetaria, que se refleja en un fuerte enfoque en la persistencia de la acción de la política monetaria cerca del límite inferior de los tipos de interés. También esperamos que el BCE mantenga la práctica de realizar evaluaciones conjuntas periódicas de las condiciones de financiación y de las perspectivas de inflación para determinar las cantidades de compra de activos.”

Un factor a tener en cuenta, según recuerda Ebury, es la propagación de la variante delta del covid-19, tanto a nivel mundial como en numerosos países europeos: “Nos hace pensar que los riesgos para las previsiones de crecimiento del BCE están moderadamente inclinados a disminuir. Aunque la vacunación en la UE debería servir para limitar la necesidad de volver a los confinamientos estrictos, creemos que la incertidumbre creada por las cepas más contagiosas puede retrasar una reapertura total”.

En consecuencia, el resultado de la revisión estratégica del BCE también hace menos urgente, en opinión de Ebury, la necesidad de normalizar las políticas.

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