La decisión se produce en un contexto de creciente presión sobre gobiernos y empresas europeas para reforzar los controles sobre el comercio y tránsito de material militar vinculado al conflicto en Oriente Próximo.
La denuncia ha sido presentada ante la Fiscalía de Lieja por una coalición de organizaciones de derechos humanos y pacifistas
Una denuncia por el tránsito de componentes militares
Amnistía Internacional Bélgica ha informado de que participa en una denuncia penal presentada ante la Fiscalía de Lieja, en la región belga de Valonia, contra la filial belga de FedEx. La acción judicial ha sido impulsada junto a organizaciones como Vredesactie, la Liga de los Derechos Humanos y la Coordinación Nacional de Acción por la Paz y la Democracia.
Según la ONG, existen indicios de que la compañía habría participado en operaciones de transporte relacionadas con componentes militares destinados a Israel, incluyendo piezas de los aviones de combate F-35.
La directora de Amnistía Internacional Bélgica, Carine Thibaut, afirmó que estos aparatos son utilizados por la Fuerza Aérea israelí y los vinculó a la destrucción registrada en la Franja de Gaza durante los últimos meses.
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Empresa denunciada | FedEx Bélgica |
| Autoridad receptora | Fiscalía de Lieja |
| Organizaciones impulsoras | Amnistía Internacional, Vredesactie, Liga de los Derechos Humanos y otras |
| Material señalado | Componentes sujetos a regulación militar estadounidense |
| Destino final señalado | Israel |
El cargamento investigado
La organización señala que la información procede de datos obtenidos a través de la propia web corporativa de FedEx. Según esa documentación, en octubre de 2024 se habría transportado un cargamento regulado por la normativa estadounidense sobre tráfico internacional de armas desde una base aérea en Utah hasta la base militar israelí de Nevatim.
Amnistía también recuerda unas declaraciones realizadas por la compañía en junio de 2025, cuando explicó que determinadas rutas aéreas tuvieron que modificarse debido al cierre del espacio aéreo israelí durante el conflicto entre Irán, Israel y EEUU.
De acuerdo con esas explicaciones, algunas mercancías sujetas a controles especiales podrían haber pasado por el aeropuerto de Lieja de forma accidental antes de continuar su trayecto hacia Israel a través de Alemania.
La ONG considera que las autoridades belgas no están aplicando mecanismos suficientes para controlar el tránsito de material militar
Críticas a las autoridades de Bélgica
Carine Thibaut manifestó su preocupación por lo que considera un patrón de insuficiente supervisión sobre el tránsito de armas a través del territorio belga.
La responsable de Amnistía Internacional sostiene que Bélgica y la región de Valonia deben reforzar los controles para impedir que su infraestructura logística sea utilizada en operaciones que puedan vulnerar el Derecho Internacional.
La organización confía en que la denuncia permita esclarecer los hechos y establecer posibles responsabilidades legales si se confirma la existencia de irregularidades.
La respuesta de FedEx
Amnistía Internacional asegura haber solicitado explicaciones a FedEx Bélgica antes de hacer pública su adhesión a la denuncia.
Según la ONG, un portavoz de la empresa respondió que la compañía mantiene un firme compromiso con el cumplimiento de todas las leyes y regulaciones aplicables.
Además, FedEx afirmó que no realiza envíos internacionales de armas ni municiones y que dispone de procedimientos internos de control destinados a impedir este tipo de operaciones.
Amnistía Internacional reclama un embargo integral de armas a Israel y la suspensión de cualquier transferencia de componentes militares
Llamamiento a un embargo de armas
En paralelo a la denuncia, Amnistía Internacional ha reiterado su petición para que los Estados adopten un embargo integral de armas contra Israel.
La organización reclama que dicha medida incluya no solo armamento completo, sino también componentes, materiales, tecnología militar y sistemas de vigilancia que puedan contribuir a operaciones militares en los territorios palestinos ocupados.
La ONG considera que empresas, gobiernos e instituciones internacionales deben reforzar sus mecanismos de control para garantizar que no se produzcan transferencias susceptibles de vulnerar el Derecho Internacional Humanitario.
La denuncia presentada en Bélgica se suma así a las crecientes iniciativas impulsadas por organizaciones de derechos humanos para exigir una mayor supervisión de las cadenas logísticas vinculadas al comercio internacional de material militar.





