Alertan de «un invierno negro» para las familias vulnerables, «sin ingresos y al borde de la calle»

Pobreza energética

Pobreza energética

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

Fundación Madrina ha alertado de que se acerca «un invierno negro» para las familias vulnerables de España por la subida del gas butano, las situaciones de paro, de deuda de alquiler y facturas sin pagar.

«Se acerca un ‘invierno negro’ para las familias más vulnerables. De la pandemia quedan ahora las situaciones más dramáticas, prácticamente con ‘familias en la UCI’, sin ayudas, sin ingresos, sin trabajo, con una deuda de alquiler y de facturas de la luz que va creciendo, y que les sitúa ahora al borde de la calle», ha advertido la fundación en un comunicado recogido por Europa Press.

Se trata de familias al borde del sinhoraismo, según avisa. «Son ‘family homeless made in Spain’, familias sin hogar. Y ahora no tienen ni dinero ni para el transporte público, por lo que no pueden recoger los alimentos en las colas del hambre», añade la fundación Madrina.

Según señala, con el fin del Estado de Alarma, se redujo al 50% el número de familias que acudían a las llamadas ‘colas del hambre’ ya que muchos fueron llamados de nuevo al trabajo. Sin embargo, avisa de que la precariedad de los empleos, a veces de tan solo 4 horas y con salarios bajos, han originado que estas mismas familias vuelvan de nuevo a pedir alimentos.

También advierte de que ha aumentado la pobreza materno infantil en las ciudades «hasta límites nunca vistos antes desde la segunda guerra mundial y la postguerra civil española», llegando a tocar «hasta un 24% de todos los hogares españoles».

Especialmente vulnerables son, según añade, los niños en edad escolar víctimas de desahucios. «Fruto de los mismos, estos menores experimentan el fracaso escolar y patologías diversas como consecuencia del estrés y el síndrome de las neveras vacías», subraya.

PISOS QUE NO ACEPTAN NIÑOS NI EMBARAZADAS

Además, denuncia que en las grandes urbes ya no se quiere a los niños y hay propietarios de viviendas en las ciudades que afirman que «no aceptan mascotas, ni niños ni embarazadas». «Una madre gestante o un menor a cargo es sinónimo de desempleo o de que no les van a pagar, porque nadie contrata a una embarazada. Además, los niños menores de 3 años, carecen de guardería gratuita, lloran y son molestos en las viviendas», añade.

A todo esto se suma la pobreza energética que genera que muchas familias vulnerables usen el gas butano como alternativa, «la energía de los pobres», pero fundación Madrina precisa que esta energía ha subido un 35% en el último año.

«Ya ocurrió durante Filomena y ahora en nuestro otoño pospandemia, otra vez empieza a subir de manera alarmante con la llegada del invierno. Mantas, bombonas, incluso neveras a gas, todo lo que demandan los hogares pobres han subido hasta un 100% su precio. El impacto sobre las familias pobres será letal», ha zanjado.

TE PODRÍA INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA