Alemania apoyará el embargo al petróleo ruso pero avisa del fuerte golpe económico

El candidato a la Cancillería alemana por el Partido Socialdemócrata, Olaf Scholz. - Swen Pförtner/dpa

El canciller alemán, Olaf Scholz. - Swen Pförtner/dpa

El Gobierno alemán respaldará el embargo al gas ruso para castigar a Moscú por su guerra contra Ucrania, una medida hacia la que hasta el momento era reacio. Pero ha advertido a los consumidores europeos de que deben prepararse para un gran golpe económico y un aumento de los precios de la energía.

Robert Habeck, ministro de Economía y vicecanciller alemán, afirmó que Europa está dispuesta a soportar la tensión que supone reducir el consumo de crudo ruso, si bien señaló que la medida debería prepararse adecuadamente y tener en cuenta la gran dependencia de algunos países de la UE de los suministros rusos.

“Nos perjudicaremos a nosotros mismos, eso está claro”, dijo antes de una reunión de emergencia de los ministros de Energía de la UE que está debatiendo un esperado sexto paquete de sanciones a Rusia y que incluirían el embargo a su petróleo. Un cónclave que se produce días después de que Gazprom, la principal compañía de gas ruso, cortara el suministro a Polonia y a Bulgaria, cuando ambos países se negaron a pagar el gas en rublos a través de Gazprombank, como Moscú había exigido.

Habeck afirmó que es importante que Europa no se vea “enfrentada a escenarios económicamente inmanejables”. En este sentido, aseguró que Alemania ha hecho “grandes progresos” en la búsqueda de alternativas al carbón y al petróleo rusos, pero otros países pueden necesitar más tiempo.

EL EMBARGO NECESITA UNANIMIDAD

Los Estados miembros siguen divididos respecto a la idea de prohibir el petróleo a Rusia. Hungría dijo que bloquearía un acuerdo a menos que se le garantizara el suministro desde otro lugar. Hungría y Eslovaquia tienen infraestructuras construidas para manejar el crudo ruso y, sin puertos, tienen pocas fuentes alternativas. Mientras que Alemania necesitaría tiempo para adaptar su propia infraestructura antes de detener todos los envíos de crudo ruso. Un embargo necesitaría la unanimidad de los Estados miembros.

Polonia y los países bálticos, en cambio, quieren que se prohíba inmediatamente el petróleo ruso, mientras que Italia ha sugerido que se limite el precio o se impongan aranceles a las importaciones rusas. Rusia suministra aproximadamente una cuarta parte del petróleo de la UE, y dos tercios del de Hungría.

Los ministros de Energía también abordaron la decisión de Gazprom de cortar el suministro de gas a Polonia y Bulgaria. Bruselas ha dicho a los Estados miembros que utilizar el sistema establecido por Moscú infringiría las sanciones de la UE, pero varias empresas, entre ellas Mol de Hungría, han asegurado que obedecerán la exigencia de Moscú porque una interrupción dañaría la economía.