La cita internacional celebrada en esta ciudad caribeña marca un nuevo intento de avanzar en la reducción del uso de combustibles fósiles mediante una cooperación entre países dispuestos a acelerar la transición energética.
La conferencia reúne a 56 países que representan cerca del 30% de la economía y energía mundial
Una coalición sin grandes potencias energéticas
El encuentro reunió a economías industrializadas europeas, además de Australia y Canadá, junto a países de América Latina y el Caribe como Brasil, Chile, Costa Rica, Jamaica y México, así como Estados del Pacífico, del sureste asiático y de África subsahariana.
En conjunto, estos países representan aproximadamente el 30% del producto bruto mundial y del consumo energético global, lo que refuerza el peso de la iniciativa pese a la ausencia de grandes potencias.
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Países participantes | 56 |
| Peso en PIB mundial | 30% |
| Peso en consumo energético | 30% |
| Países ausentes clave | China, EEUU, India, Japón, Rusia |
Quedaron fuera del encuentro países como China, EEUU, India, Japón y Rusia, así como grandes productores de petróleo y gas de Oriente Medio, lo que permitió evitar bloqueos habituales en negociaciones climáticas.
La ausencia de grandes potencias evita bloqueos y facilita acuerdos más rápidos
Tres líneas clave para reducir la dependencia fósil
La declaración final establece tres ejes de trabajo para avanzar en la transición energética. El primero consiste en conectar a los países con el Panel Científico sobre la Transición Energética Global, que tendrá sede en la Universidad de Sao Paulo y asesorará en políticas basadas en evidencia.
Durante los próximos cinco años, este panel organizará información para facilitar la descarbonización en ciudades, regiones y gobiernos.
| Línea de trabajo | Objetivo |
|---|---|
| Panel científico | Apoyo técnico y evidencia para políticas públicas |
| Finanzas y deuda | Movilizar inversión y reformar incentivos |
| Comercio energético | Reducir dependencia en balanzas comerciales |
La segunda línea se centra en las dependencias macroeconómicas y en la arquitectura financiera, con el objetivo de desbloquear inversiones, revisar subsidios y abordar limitaciones vinculadas a la deuda.
El plan aborda ciencia, financiación y comercio como pilares de la transición
Comercio y soberanía energética en el centro
El tercer eje busca alinear a productores y consumidores para avanzar hacia un sistema comercial sin combustibles fósiles, impulsando la descarbonización de las balanzas comerciales.
Además, el planteamiento incluye la diversificación económica y la creación de modelos de transición centrados en las personas y en el desarrollo territorial, con el objetivo de reforzar la soberanía energética.
Durante la conferencia también se debatieron propuestas futuras, como un tratado internacional vinculante para abandonar los combustibles fósiles o la declaración de territorios libres de explotación de estos recursos.
Vanuatu acogerá la próxima conferencia para evaluar los avances de esta alianza
Próxima cita en Vanuatu para medir avances
La segunda conferencia se celebrará el próximo año en Vanuatu, con Irlanda como nueva coauspiciadora, y servirá para evaluar los progresos alcanzados en las hojas de ruta acordadas.
El encuentro de Santa Marta, impulsado por el Gobierno colombiano tras la COP30 de Belém, marca el inicio de un proceso de cooperación internacional que aspira a trasladarse a otros foros globales.







