Navegando por la red

¿Qué pasaría si la bomba de Hiroshima cayese en tu casa?

Bomba atómica

Gracias a esta aplicación se pueden comprobar los daños de la bomba atómica en cualquier lugar en el mundo actual. Hoy se cumplen siete décadas del lanzamiento de la bomba de Hiroshima que, junto al bombardeo en Nagasaki supuso la rendición de Japón y, por lo tanto, el final de la Segunda Guerra Mundial. Para visualizar y digerir lo que supuso el impacto de una bomba de uranio de 16 kilotones sobre una población que entonces era de unas 250.000 personas, el periodista de datos Kuang Keng ha elaborado una aplicación que permite visualizar el daño de la bomba atómica en cualquier lugar en el mundo actual.

El funcionamiento de este mapa interactivo es sencillo, solo hay que darle a start, buscar la ciudad que queramos y seleccionar el punto exacto donde deseamos lanzar la bomba. De esta forma puede comprobarse que en un rango de 800 metros el 90% de la gente moriría y las mujeres embarazadas que sobrevivieran sufrirían abortos por la radiación. A un kilómetro y medio fallecería el 70% de las personas y la destrucción de infraestructuras seguiría siendo total.

El mapa solo tiene en cuenta la detonación, pero ignora los efectos secundarios de la radiación, que también causarían bajas humanas y heridos a medio y largo plazo.

Unas 66.000 personas desaparecieron, según un informe preparado por el ejército un año después del ataque, mientras que otras 69.000 resultaron heridas y cientos de miles más fueron afectadas por la enfermedad de la radiación.

Más información

Entidades sociales reclaman igualdad real de derechos y oportunidades para las mujeres en ámbitos como el empleo, la discapacidad, la maternidad o las pensiones con motivo del Día Internacional de la Mujer.
Los analistas prevén que el barril se mantenga entre 80 y 95 dólares en el escenario base, pero una escalada del conflicto con Irán podría disparar el precio del crudo.
La pérdida de confianza en la divisa estadounidense impulsa compras de oro por parte de los bancos centrales y dispara el precio del metal a máximos históricos.

Lo más Visto