Varios meses de fianza, honorarios de agencias y avales: los caseros multiplican sus exigencias

Se alquila vivienda alquiler
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La elevada demanda de alojamientos en alquiler hace que los propietarios de muebles tengan la ‘sartén por el mango’ e impongan sus condiciones a los aspirantes a inquilinos. La cuestión es que, muchas veces, sus exigencias provocan que el piso en cuestión se quede vacio y en ocasiones no solo por un problema de precio, aunque las rentas demasiado caras sean el principal problema que sufren los arrendatarios a la hora de encontrar una vivienda.

Uniplaces, una web de reservas de alojamiento especializada estudiantes, advierte que el aumento de la demanda en las grandes ciudades “ha llevado a muchos propietarios a solicitar infinidad de documentos y requisitos a sus inquilinos”. Explica que “hace unos años, lo más habitual era solicitar una fianza de un mes y una nómina, pero ahora, se solicitan fianzas de varios meses, más el pago del mes en curso y honorarios de agencias; dos o más nóminas, movimientos bancarios, avales, etc”, un exceso de requisitos y gastos que puede dificultar el arrendamiento. Y es que tal y como recalcan desde esta compañía “los propietarios están en su derecho de solicitar toda la información que consideren relevante para alquilar su vivienda pero muchos inquilinos rechazan ofrecer tanta información personal al considerarla intrusiva de su intimidad.

Este es uno de los “errores” del caso que puede provocar que un piso no se alquile, aunque actualmente el principal motivo de que los pisos se queden sin arrendar es el sobreprecio. Según los datos de esta compañía, el 65% de las habitaciones que se alquilan en España se anuncian a un precio superior al que demandan los inquilinos. “Así, el precio medio de alquiler de una habitación en nuestro país se sitúa en los 415 euros, mientras que el precio medio más demandado por los jóvenes que buscan habitaciones en alquiler son 396 euros, una cifra que sólo representa el 35% de los alojamientos que se anuncian”. “Este desajuste, que se da sobre todo en el centro de las ciudades, lleva a muchos inquilinos a buscar viviendas en zonas más alejadas y, a unos cuantos propietarios, a no encontrar inquilinos dispuestos a pagar ese sobreprecio.”

Espacios inhabitables

Igualmente desde Uniplaces avisan que “el incremento en la demanda del alquiler en determinadas zonas ha llevado a muchos a llamar a cualquier espacio, una vivienda” y a poner en el mercado inmuebles “inahabitables”. Alerta que “autocaravanas, furgonetas, garajes reconvertidos, minipisos…se han llegado a alquilar con el falso reclamo de ‘alojamiento’, por lo que recuerda que una vivienda debe cumplir unos mínimos de habitabilidad como estancias separadas, entrada de luz natural, agua corriente y luz, etc.

Otra cuestión que puede echar atrás a un posible inquilino, es el exceso de normas que suelen provocarse en picos de alta demanda. Y explican que normalmente los contratos de alquiler reflejan el inventario de la vivienda y algunas normas básicas para los inquilinos, como no taladrar en zonas con azulejos. Sin embargo, existen otras normas que limita las opciones de encontrar buenos inquilinos como la de ‘no tener animales’ o ‘prohibido fumar’.

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