Uber acusa a los taxistas de cobrar a los clientes casi 5 euros de más por trayecto

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Nuevo capítulo en la guerra que mantienen el servicio de alquiler de coches con conductor Uber y el gremio del taxi. La compañía que lidera Travis Kalanick ha pasado a la acción y ha publicado un informe de la mano de la consultora AFI en la que pide la desregularización del sector alegando que tendría un efecto positivo en la creación de empleo, el coste para el usuario y el medio ambiente. La asociación Fedetaxi no ha tardado en responder y asegura que Uber “propone la subida de impuestos al coche privado mientras ella elude su pago en España”.

“Tanto la concesión de nuevas licencias VTC como de taxi se encuentran contingentadas en España. Ello limita la extensión de la oferta de nuevos servicios de movilidad urbana para abastecer una demanda cada vez mayor y más sofisticada, con el consiguiente obstáculo a la creación de valor económico y empleo y, especialmente, a la realización de ganancias de bienestar para los usuarios”, señala el estudio ‘Impacto socioeconómico de la modernización de los servicios VTC’, para el que se ha analizado la movilidad en las ciudades de Madrid y Barcelona en los últimos meses.

El texto habla de situaciones de “monopolio” y asegura que, con el paso del tiempo, “las buenas intenciones originarias de la regulación” del taxi “han terminado por imponer un coste regulatorio artificial para los usuarios”. Cifra el sobrecoste en 4,9 euros de media por trayecto.

La normativa actual limita la concesión de licencias para transporte de viajeros en automóviles de turismo (VTC) a un permiso por cada 30 de taxi. Según el informe, levantar estos límites reduciría las tarifas para los usuarios un 35% en los servicios de taxi y VTC, mientras que en el caso del ‘carpooling’ bajarían hasta un 50%, lo que abriría la puerta a la captación de más clientes que dejarían el vehículo privado en casa y ampliaría el mercado.

Uber y AFI defienden que la mayor demanda se dejaría notar en el mercado laboral, con la creación de hasta 70.000 empleos, mientras que la tendencia a ‘aparcar’ el coche privado reduciría las emisiones de carbono.

Además, provocaría un recorte del valor de licencias del taxi, por las que, en los últimos años, se han llegado a pagar hasta 200.000 euros.

Pero para la asociación gremial Fedetaxi el informe, elaborado a partir de 1.200 encuestas, no es más que una serie de conclusiones “sesgadas” y “manipuladas” que proponen “una enorme subida de impuestos sobre el coche privado” y buscan la privatización de la movilidad “en favor de la multinacional de falsa economía colaborativa”.

Considera que el documento “carece de fundamento científico, al partir de apriorismos no acreditados, y compara ciudades tan dispares como Madrid y Barcelona con Londres, sin considerar factores como la renta media, el nivel de contaminación o la implantación desigual de los transportes públicos colectivos en dichas metrópolis”. Acusa también a Uber y AFI de “confundir” al usuario cuando habla de la rebaja de las tarifas y el precio de las licencias y vuelve a denunciar el ‘lobby’ de la multinacional mediante el sistema de puertas giratorias, su elusión de impuestos y la precarización de sus conductores.

“Exigiremos a gobierno y administraciones que no participen ni amparen estas estrategias y pretensiones de Uber en claro perjuicio de nuestros usuarios y la sociedad en general, sin dudar en movilizar el sector si fuese necesario”, advierte el presidente de Fedetaxi, Miguel Ángel Leal, en un comunicado.