El anuncio supone un nuevo movimiento dentro del equipo de Gobierno de Trump, que reorganiza uno de los cargos clave de su Administración en plena tensión política y judicial.
Trump releva a su fiscal general tras crecientes presiones por el caso Epstein y decisiones judiciales adversas
Un relevo con mensaje político
Trump comunicó la destitución a última hora del miércoles y la hizo pública a través de su red social, donde calificó a Pam Bondi como una “gran patriota” y una “amiga leal”.
El presidente aseguró que la exfiscal general pasará a ocupar un nuevo cargo en el sector privado, aunque no detalló cuál será ni cuándo se anunciará oficialmente.
En su mensaje, defendió que Bondi “realizó una labor extraordinaria” al dirigir una ofensiva contra la delincuencia en el país, pese al contexto de creciente presión política.
La salida de Bondi se produce pese al respaldo público de Trump a su gestión en materia de seguridad
Todd Blanche asume el cargo de forma interina
El hasta ahora fiscal general adjunto, Todd Blanche, asumirá el cargo de forma interina, según confirmó el propio Trump.
Blanche, considerado una figura cercana al presidente, ha desempeñado un papel relevante en la defensa de aliados políticos del mandatario y del propio Trump en causas judiciales recientes.
Su perfil combina experiencia en el sector privado y en litigios de alto impacto político, lo que refuerza su posicionamiento dentro del círculo de confianza del presidente.
| Cargo | Nombre | Edad | Situación |
|---|---|---|---|
| Fiscal general saliente | Pam Bondi | 60 años | Destituida |
| Fiscal general interino | Todd Blanche | 51 años | Nombrado |
El caso Epstein, clave en la destitución
Uno de los factores determinantes en el relevo ha sido la gestión del caso Jeffrey Epstein, que ha generado tensiones dentro del Gobierno y entre las bases del propio Trump.
Desde mediados de 2025, la publicación de documentos relacionados con el pederasta ha alimentado críticas por la falta de claridad y resultados concluyentes por parte del Departamento de Justicia.
Bondi intentó cerrar el caso sin éxito, lo que debilitó su posición política en un momento especialmente delicado para la Administración.
La gestión del caso Epstein erosionó la posición de Bondi dentro del Gobierno y entre los votantes republicanos
Reveses judiciales y presión interna
A esta situación se suman varios reveses judiciales en intentos de imputación contra figuras enfrentadas a Trump, como Letitia James, varios legisladores demócratas y el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell.
Estas decisiones han incrementado la presión sobre la Fiscalía, cuestionando la eficacia de su estrategia judicial.
Bondi, que había sido una de las figuras más fieles a Trump desde su etapa como fiscal general de Florida, pierde así su puesto tras poco más de un año en el cargo.
El relevo refuerza el control de Trump sobre el Departamento de Justicia en un momento clave de su mandato y en plena batalla política y judicial en EEUU.







