El conflicto entre EEUU e Irán entra en una fase crítica tras las últimas declaraciones de Donald Trump, que ha confirmado contactos diplomáticos en paralelo a amenazas militares directas. La tensión geopolítica está afectando ya a los mercados energéticos globales.
Trump combina presión militar y negociación directa con Irán en plena escalada del conflicto
Negociaciones en marcha bajo amenaza
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró este martes que su Administración mantiene “intensas negociaciones” con Irán en un momento clave marcado por el ultimátum impuesto a Teherán.
“No puedo dar detalles, porque en este momento estamos en intensas negociaciones”, declaró el mandatario en una entrevista concedida a Fox News.
Horas antes, Trump había endurecido su discurso con un mensaje en Truth Social en el que advertía de un posible escenario extremo si no se alcanza un acuerdo, aunque también abrió la puerta a una solución diplomática si el liderazgo iraní actúa a tiempo.
EEUU mantiene abierto el canal diplomático pese a advertir de un posible ataque masivo
Ultimátum sobre infraestructuras estratégicas
El pasado 30 de marzo, Trump ya había advertido de que EEUU destruiría infraestructuras clave de Irán —incluyendo centrales eléctricas, pozos petroleros, la isla de Kharg y plantas desalinizadoras— en caso de no alcanzarse un acuerdo.
El objetivo central de Washington es forzar la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio energético mundial.
El estrecho de Ormuz se convierte en el eje del conflicto energético global
Intentos de mediación internacional
En este contexto, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, ha solicitado una prórroga de dos semanas para facilitar las negociaciones entre ambas partes.
Además, ha pedido a Irán que reabra el estrecho de Ormuz durante ese periodo como gesto de buena voluntad e instó a suspender las acciones militares para permitir avances diplomáticos.
Pakistán intenta frenar la escalada con una propuesta de tregua temporal
Impacto en mercados energéticos
La crisis se agravó tras los ataques del 28 de febrero por parte de EEUU e Israel sobre Irán, que provocaron una respuesta iraní contra objetivos israelíes y estadounidenses en Oriente Medio.
Como consecuencia, el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz se ha visto prácticamente paralizado, afectando al suministro global de energía.
| Indicador clave | Situación actual |
|---|---|
| Estrecho de Ormuz | Tráfico casi paralizado |
| Petróleo | Subida de precios global |
| Gas natural licuado | Tensión en suministro |
| Conflicto militar | Escalada regional |
El encarecimiento de los combustibles ya se deja sentir en numerosos países, en un contexto de creciente incertidumbre económica internacional.
La evolución de las negociaciones en las próximas horas será clave para determinar si la crisis deriva en un conflicto mayor o en una desescalada diplomática.







