Con la entrada en vigor del nuevo esquema arancelario rubricado por Donald Trump el pasado 31 de julio, la guerra comercial iniciada en su primer mandato toma un nuevo impulso. En la medianoche de este jueves comenzaron a aplicarse tanto los gravámenes acordados bilateralmente con países como China, Reino Unido, Japón o la UE, como aquellos impuestos de forma unilateral por Washington a naciones que no cerraron acuerdos con EEUU, como la India, Suiza o Venezuela.
Trump defiende que esta política busca reducir el “gran déficit” comercial de Estados Unidos y reequilibrar las relaciones con sus socios. En su nueva orden ejecutiva, el mandatario estableció que aquellos países con los que Washington mantiene una balanza comercial negativa pagarán una tarifa mínima del 15%, mientras que los que tienen saldo favorable se enfrentarán a un arancel del 10%, considerado el nuevo suelo global desde abril.
Trump intensifica la presión a sus socios mientras refuerza su narrativa electoral basada en el proteccionismo comercial
Aranceles más altos para los países “castigados”
Brasil e India encabezan la lista de países más afectados, con tasas del 50% tras la imposición de medidas adicionales por razones políticas y energéticas. En el caso de Brasil, la decisión se considera una represalia por el “trato injusto” al expresidente Bolsonaro, aliado de Trump.
Por su parte, la India sufre un doble castigo: al 25% ya aplicado desde este jueves se le sumará otro 25% adicional en 21 días, por continuar comprando petróleo ruso, según ha denunciado la Casa Blanca.
País | Arancel aplicado |
---|---|
Brasil | 50% |
India | 50% (en dos fases) |
Siria | 41% |
Laos | 40% |
Birmania | 40% |
Suiza | 39% |
La UE y China logran recortes parciales
Algunos de los principales socios de EEUU han logrado aminorar el impacto de la medida gracias a negociaciones de última hora. La Unión Europea acordó una rebaja del 30% al 15% en los aranceles a sus productos, mientras que Vietnam pasó del 46% al 20% y Camboya, del 49% al 19%.
El caso más llamativo es el de China, que pactó con Washington una reducción del 145% al 30% de los aranceles estadounidenses, a cambio de rebajas similares por parte de Pekín, que pasó del 125% al 10% sobre productos estadounidenses. Ambos países han abierto un proceso de diálogo para alcanzar un acuerdo definitivo antes del 12 de agosto, y han suspendido restricciones en sectores estratégicos como las tierras raras o los semiconductores.
México y Canadá, casos especiales
México ha conseguido una prórroga de 90 días para seguir negociando sus condiciones comerciales con EEUU. En cambio, Canadá ya se enfrenta a un aumento en sus tarifas, que pasaron del 25% al 35% desde el 1 de agosto, al no alcanzarse un pacto de rebaja.
El presidente ha calificado el 2 de abril como el ‘Día de la Liberación’ en referencia a la “emancipación” económica de EEUU, y no descarta nuevas rondas de aranceles si no se alcanzan acuerdos satisfactorios. En esta línea, Washington ya baraja un segundo paquete de medidas para noviembre, coincidiendo con la recta final de la campaña presidencial.