Señor cabeza de lista de Esquerra Republicana de Cataluña, desde el centro penitenciario de Estremera, su residencia provisional, acaba de formular una propuesta extravagante de doble presidencia de la Generalitat.
La simbólica para Carles Puigdemont y la efectiva para otro en condiciones reales de ejercerla. Igual que en la Compañía de Jesús algunos se reservaban para “mártires en el Japón”, ahora nuestro prófugo quedaría preconizado como símbolo a lo De Gaulle con domicilio en Flandes.
Lástima que los penosos mensajes a Tony Comín le priven ese aura.
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Telegrama para Oriol Junqueras
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