Señora, en los carteles han puesto su nombre como presidenta de la Agencia Efe de inminente designación por el Gobierno, como sus predecesores. Esperemos que sea la última vez.
Momento para preguntarse qué méritos pueden haberla hecho acreedora al puesto y a quién o a quiénes se deberá en su desempeño. Su mejor programa sería cumplir con la despedida de su antecesor, Fernando Garea, de que una agencia pública de noticias, no es una agencia de noticias gubernamental ni siquiera oficial y que se debe a la sociedad en su conjunto. Por eso, la Agencia Efe si cumple como la BBC -ahora amenazada de extinción por el premier británico Boris Johnson- es inevitable que moleste más al Gobierno que es quien suma más poder. Vale
Acceda a la versión completa del contenido
Telegrama para Gabriela Cañas
El encarecimiento del combustible en Estados Unidos se ha acelerado en las últimas semanas en…
El pulso entre EEUU e Irán entra en una fase crítica tras el intercambio de…
La fotografía demoscópica refuerza el avance de Alternativa para Alemania en un momento de máxima…
El Gobierno alemán se ha sumado a una iniciativa impulsada por España, Italia, Portugal y…
El ultimátum de Trump eleva la tensión internacional en un momento crítico para el comercio…
El cambio legislativo introduce un nuevo control administrativo vinculado al modelo de servicio militar voluntario…