Amazon y Apple ‘tiemblan’ tras la victoria de Donald Trump

Amazon

La industria tecnológica ha sido una de las principales dianas de los dardos de Trump durante la campaña. Su triunfo deja un panorama especialmente incierto para Silicon Valley. La mayor pesadilla de la industria tecnológico de EEUU se ha hecho realidad: Donald Trump, que ha apuntado sus dardos a Silicon Valley durante toda la campaña, será el próximo presidente de EEUU. Apple, Amazon o la neutralidad de la Red han sido sus principales dianas, pero todo el sector tiembla tras la victoria del candidato republicano, e incluso algunos ya han propuesto la independencia de California.
 
“Boicoteen a Apple hasta que den esa información”. Trump fue una de las figuras más críticas con la compañía de la manzana mordida cuando se negó a ayudar al FBI a desbloquear el iPhone del acusado del ataque de San Bernardino, en un toque de atención no sólo al gigante de Cupertino, sino a todo al sector. Pero no ha sido su único golpe a la empresa fundada por Seteve Jobs en el último año, también se ha mostrado muy crítico con el hecho de que Apple fabrique sus iPhone en China en lugar de EEUU.
 


 
Sin embargo, su gran objetivo ha sido Amazon y su CEO, Jeff Bezos, también propietario de The Washington Post. Según el magnate, Bezos utiliza el diario como “una herramienta de poder político contra mí” y para que “los políticos de Washington no graven a Amazon como deberían”. Tal es el enfrentamiento que las acciones del gigante del comercio ‘online’ cedieron ayer cerca de un 3%, más que el resto de las grandes compañías tecnológicas.
 


 
Silicon Valley ya ha empezado a reaccionar. Shervin Pishevar, fundador de Hyperloop y Sherpa e inversor en Uber, Airbnb o Slack se ha puesto en marcha en busca de un referéndum para la independencia de California y el emprendedor Dave Morin le ha mostrado su apoyo en la iniciativa. Ante este panorama, Tim Cook, CEO de Apple, ha enviado una carta a sus equipo para intentar calmar los ánimos.
 
Y es que, el triunfo de Trump pone en peligro las inversiones en startups, la privacidad, la innovación en renovables o los fichajes de extranjeros.
 
Inversiones en innovación
 
“Trump sería un desastre para la innovación”, señalaba hace unos meses una carta abierta firmada por cerca de 150 líderes tecnológicos contra el entonces aún aspirante a la Casa Blanca. En ella aseguraban que el magnate es contrario al intercambio abierto de ideas, al libre movimiento de las personas y a un intercambio productivo con el mundo exterior fundamental para nuestra economía y base de la innovación y el crecimiento.
 
Esto, entienden desde ‘La Meca de la tecnología’, podría frenar la inversión en startups y nuevos proyectos, pues las firmas de capital de riesgo mostrarán más cautela.
 
Contratación de extranjeros
 
Otra de las preocupaciones mostradas en la misiva tiene que ver con las posibles trabas a la contratación de profesionales extranjeros, debido a las políticas en materia de inmigración insinuadas por Trump. “Creemos que las políticas migratorias progresistas nos ayudan a atraer y retener algunas de las mentes más brillantes del mundo (…) Donald Trump, mientras tanto, utiliza estereotipos étnicos y raciales, insulta a las mujeres de forma reiterada y es abiertamente hostil con la inmigración”, dice la misiva.
 
Ciberseguridad
 
Como señala el portal especializado Techcrunch, pese a las preocupaciones por la vulnerabilidad de las infraestructuras de Internet en EUU tras el caso Sony, el magnate tan solo se ha referido a la ciberseguridad para usarla como arma contra su rival, Hillary Clinton, por su administración de su correo electrónico, y contra las propias compañías tecnológicas.
 
Se teme que su única estrategia al respecto sea la de limitar la privacidad de los usuarios, como ha demostrado son su enfrentamiento a Apple o, directamente, “cerrar Internet”, una de sus propuestas para acabar con el terrorismo.
 
Energías limpias
 
Las tecnologías de innovación en energías limpias tienen un futuro especialmente incierto, pues quiere acabar con los incentivos para el desarrollo de energía alternativa y eliminar la regulación sobre las emisiones de gases. Esto tendrá consecuencias no solo para el sector tradicional de las renovables, sino también para compañías como Tesla.