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Edición testing    7 de abril de 2020

Comer

Comer en Madrid

Aunque Lavapiés lo eclipsa prácticamente todo, a dos pasos de allí, en el barrio madrileño de Embajadores podemos encontrar una original propuesta de restauración que conjuga lo mejor de la tradición y la modernidad

En Valdivieso ambos mundos coexisten con platos pensados para hacer las delicias de los comensales y, siempre, con un trato cercano. Es una vuelta de tuerca a la cocina de toda la vida. Mezclan sabores exóticos e innovación con la tradición de nuestros fogones.

El ranking del día

En España, las familias destinan hasta un 13% de su gasto a comer en restaurantes y otros establecimientos.

Los hogares europeos se gastan al año más de 600.000 millones de euros en “servicios de restauración”, es decir, restaurantes, cafés, comedores y similares. La cifra es el equivalente a un 3,8% del PIB de la Unión Europea, según los cálculos de Eurostat.

De viaje por las cocinas

Cuando viajamos, algo que valoramos mucho es la gastronomía. Vamos a hacer un repaso a los lugares donde la comida es sublime y otros en los que no tanto.

Viajamos alrededor de los fogones del mundo.

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Cuantas menos veces vayamos al supermercado, más improbable resultará dejarnos embelesar por los reclamos que usan los comercios.

El gasto total de las familias españolas durante el año 2018 fue de 556.433 millones de euros. De esa cuantía, 78.671 millones (un 14,14% del presupuesto familiar total) van al consumo de comida y de bebidas no alcohólicas. Reducir al mínimo los gastos superfluos en la cocina ya sea en la alimentación o en otras partidas de la actividad culinaria, es una de las principales vías por las que un hogar puede ahorrar.

Comer en Madrid

Buga es un espacio cómodo, agradable, con reminiscencias industriales y que busca ser una cuidada "neotaberna", con alma de restaurante cosmopolita.

Desde sus orígenes porteños en el famoso Ölsen, del mediático chef Germán Martitegui, presentador de la edición argentina de Masterchef, que lo trajo a Madrid para hacerse con las riendas del restaurante homónimo en el barrio delas letras de la capital, hasta la apertura de Buga, Esteban Raúl Pérez dio rienda suelta a sus inquietudes trabajando en varios e interesantes proyectos en Madrid. Lejos de acomodarse trabajó en Pan de Lujo, del no menos mediático Alberto Chicote, en Sergi Arola, donde llegó a ser segundo de cocina, y terminó con una estrecha colaboración con Javier Bonet, alma transgresora de la Sala de Despiece. Con todo este bagaje trascendió los fogones tomando la decisión de liderar un proyecto nuevo y muy personal, en el municipio con mayor crecimiento en los últimos veinte años en España.
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