El grupo automovilístico ha comunicado que el ajuste de su negocio supondrá cargos de aproximadamente 22.200 millones de euros en el segundo semestre de 2025, una cifra que ha encendido las alarmas entre los inversores y ha provocado una de las mayores caídas bursátiles de su historia reciente.
La reacción del mercado se ha producido tras conocerse que Stellantis espera una pérdida neta de entre 19.000 y 21.000 millones de euros, junto a unos ingresos netos de entre 78.000 y 80.000 millones de euros y un resultado operativo ajustado negativo, de entre 1.200 y 1.500 millones de euros.
La Bolsa penaliza con fuerza a Stellantis tras el anuncio de pérdidas récord y la suspensión del dividendo
Castigo del mercado tras el anuncio de pérdidas
El ajuste reconocido por la compañía incluye pagos en efectivo por unos 6.500 millones de euros, que se desembolsarán durante los próximos cuatro años, y se enmarca en una revisión profunda de su estrategia ante la menor demanda de vehículos eléctricos y los cambios regulatorios, especialmente en EEUU.
La combinación de pérdidas previstas, flujo de caja presionado y la decisión de no retribuir al accionista en 2026 ha llevado a los inversores a deshacer posiciones de forma masiva, acelerando el desplome de la cotización durante toda la sesión.
Las principales cifras que han provocado la reacción bursátil:
| Magnitud clave | Cifra comunicada |
|---|---|
| Caída en Bolsa | 25,4% |
| Precio final de la acción | 6,11 euros |
| Cargos por reajuste | 22.200 millones de euros |
| Pérdida neta estimada | Entre 19.000 y 21.000 millones de euros |
| Pagos en efectivo previstos | 6.500 millones de euros |
El anuncio simultáneo de pérdidas, cargos extraordinarios y ausencia de dividendo dispara las ventas en el parqué
Suspensión del dividendo y refuerzo financiero
Uno de los elementos más negativos para el mercado ha sido la confirmación de que Stellantis no repartirá dividendo anual en 2026, una decisión que rompe con las expectativas de parte del accionariado en un contexto de elevada volatilidad bursátil.
De forma paralela, el consejo de administración ha autorizado la emisión de bonos híbridos perpetuos subordinados no convertibles, por un importe máximo de 5.000 millones de euros, con el objetivo de reforzar la estructura financiera y preservar la liquidez del grupo.
Esta medida ha sido interpretada por los inversores como una señal de tensión financiera a corto y medio plazo, lo que ha intensificado la presión vendedora sobre el valor.
Menor apuesta por el vehículo eléctrico pesa en la cotización
Del total de los cargos anunciados, 14.700 millones de euros están vinculados a la reducción de expectativas sobre el vehículo eléctrico, tras reconocer la compañía que sobreestimó el ritmo de la transición energética.
Este ajuste incluye amortizaciones por productos cancelados, deterioro de plataformas y menores previsiones de volumen y rentabilidad, factores que el mercado ha leído como un cambio estructural en la estrategia industrial de Stellantis.
| Ajustes ligados al eléctrico | Importe |
|---|---|
| Amortizaciones por modelos cancelados | 2.900 millones de euros |
| Deterioro de plataformas | 6.000 millones de euros |
| Pagos en efectivo futuros | 5.800 millones de euros |
El giro estratégico en electrificación añade incertidumbre y presiona aún más la valoración bursátil
Perspectivas bajo vigilancia del mercado
Pese al fuerte castigo en Bolsa, Stellantis ha señalado que ya ha tomado “la gran mayoría de las decisiones necesarias para corregir el rumbo” y que el objetivo es volver a una generación positiva de flujo de caja libre industrial.
Para 2026, la empresa estima un crecimiento de los ingresos netos de un dígito medio y una mejora baja, también de un solo dígito, del margen operativo ajustado, previsiones que ahora quedan bajo la lupa de los inversores tras el severo ajuste bursátil registrado.






