Saxo Bank avisa: el bitcoin no es la única burbuja en marcha

Burbuja explotando
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El año 2017 ha sido muy tranquilo, pero la primera mitad de 2018 adelanta algunos peligros potenciales, desde la normalización de las políticas monetarias de los bancos centrales, pasando por la creciente inflación o la expansión de los déficit fiscales. En este sentido, los analistas de Saxo Bank consideran que “es momento de hablar de burbujas”.

“La burbuja de las criptomonedas puede ser la más visible debido a la alta volatilidad y los rendimientos que se observaron en 2017, pero no se deje engañar por la creencia de que otros activos tampoco están en situación de burbuja. De hecho, la duración y el alcance de algunos mercados alcistas pueden ocultar cuánto se han desviado de sus fundamentales”, advierte Steen Jakobsen, economista jefe y CIO de Saxo Bank.

“No pretendemos saber cuándo estallarán las burbujas actuales. Sin embargo, podemos identificar dónde existen y, en nuestra opinión, hay muchas burbujas en marcha en este momento. Las vemos en el mercado de bonos, de renta variable, en el capital privado, el capital riesgo, el sector inmobiliario y, por supuesto, en las criptomonedas. Curiosamente, no vemos en absoluto burbujas en las materias primas”, añade Jakobsen.

Jacob Pouncey, analista de cryptomonedas, apunta al respecto que “los activos criptográficos se están comportando como las acciones de las Puntocom a finales de los años noventa. Esperamos que más compañías anuncien que adoptan el blockchain antes de que esta fase especulativa termine. En el primer trimestre de 2018 llegarán al mercado más proyectos, cada uno promocionándose como la próxima cripto-revolución dentro de su sector. Esto, una vez más, solo generará más especulación en este joven mercado”.

Al margen de este mercado, los analistas de Saxo Bank apuntan a las divisas entre las burbujas en marcha este año. John Hardy, jefe de estrategia en divisas de Saxo Bank, afirma que “tenemos razones para pensar que la complacencia que traemos de 2017 puede verse perturbada en algún momento de este año, ya sea en el primer trimestre o en la segunda mitad del año”.

“Vemos indicadores de riesgo de un fuerte repunte de la inflación ya en la primera mitad de 2018. El déficit presupuestario de EEUU aumentó en 2017 por segundo año consecutivo y debería ampliarse de manera agresiva en 2018 como resultado del aumento del déficit de fondos provocado por la precipitada reforma fiscal de Donald Trump. Con un posible déficit de 1 billón de dólares para 2018, ¿quién intervendrá para financiar cuando las reservas mundiales de divisas no crezcan como lo han hecho en el pasado?”, alerta Hardy.

En cuanto a la renta variable, las bolsas podrían estar en niveles récord, con un sentimiento excesivamente optimista en casi todos los frentes, pero esto no necesariamente apunta a una burbuja. Sin embargo, sí significa, según Saxo Bank, que es más probable una corrección y que los inversores deberían estar observando la acción del precio en busca de signos de crecimiento superexponencial, así como la política de los bancos centrales y, por supuesto, la inflación.

Peter Garnry, jefe de estrategia en renta variable, apunta a que “para el primer trimestre, veremos un fuerte repunte de los precios y las expectativas, junto con una temporada de resultados empresariales probablemente muy buena. Esto nos lleva a pensar que las bolsas pueden subir más en el muy corto plazo, pero que, en la segunda mitad del primer trimestre, los datos macro comenzarán a decepcionar causando una corrección de las bolsas superior al 7%”.

Garnry añade que los inversores están esperando un aumento del Ebitda de casi el 20% en el S&P 500 para este año, algo que no ha sucedido desde 1991. “Las esperanzas son comprensiblemente altas teniendo en cuenta cómo acabó 2017, pero la baja volatilidad implícita debería mantener a los inversores alerta. Es posible que veamos algún problema político en China o EEUU y la inflación, ya sea por debajo o por encima, es el reto más importante al que se enfrentan los mercados mundiales en 2018”.

“La confianza de los inversores es excesiva. Sin embargo, muchos indicadores están en niveles elevados, algunos en un grado sin precedentes, lo que aumenta la probabilidad de un retroceso mayor de las bolsas en caso de que los datos macro decepcionen”, explica Garnry.

Por su parte, Simon Fasdal, jefe de operaciones en renta fija, señala sobre este mercado que “cuando hablamos de burbujas, debemos tener en cuenta que los mercados de bonos tendrían dificultades para hacer frente a un repentino aumento en los rendimientos del bono estadounidense a 10 años y de los bonos core mundiales. También me preocupa que, a medida que el universo de bonos de mercados emergentes y el de crédito de mercados desarrollados ha crecido significativamente, el mercado primario para estos mismos bonos ha disminuido debido al downscaling regulatorio de los bancos”.

¿Qué pasa con el mercado inmobiliario?

Los mercados inmobiliarios con mayor riesgo que vemos actualmente son Australia, Londres, Hong Kong, Suecia y Noruega. Todos estos mercados comparten estas dos características: los precios de las viviendas están desacoplados de los ingresos locales y la economía real está experimentando distorsiones ligadas a la política monetaria, como un aumento repentino de los préstamos y/o un auge en el sector de la construcción, explican desde Saxo Bank. Christopher Dembik, jefe de análisis de macro de la entidad, indica que “a pesar de la crisis financiera mundial, los precios inmobiliarios siguieron aumentando en estas cinco áreas. Según los datos del BPI, desde 2007 el aumento varió del 45% en Londres y su periferia, a más del 200% en Hong Kong. A largo plazo, sin embargo, el mercado de mayor riesgo es Noruega”.

“La falta de inflación combinada con un alto endeudamiento y una alta tasa de posesión de vivienda en una economía tan apalancada significa que la corrección de la vivienda tendrá efectos dominantes en la economía y detendrá el crédito y el crecimiento”, explica Dembik.

“Entre las principales economías, las preocupaciones de los inversores se han centrado principalmente en China, donde los precios de las propiedades se han inflado masivamente debido al exceso de liquidez. El lado positivo es que las primeras medidas del gobierno para regular mejor el mercado inmobiliario parece estar dando sus frutos, ya que por primera vez desde 2015, las ventas de casas nuevas se redujeron. Sin embargo, es demasiado pronto para sacar conclusiones, y dependerá en gran medida de los objetivos económicos presentados por el gobierno chino en la reunión parlamentaria anual en marzo de este año”, comenta este experto.

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