Ángela Hernández, secretaria general de AMYTS
Así lo afirma en una entrevista a EL BOLETIN, en la que culpa a la ministra Mónica García del bloqueo en las negociaciones. “Si fuera por nosotros, estaríamos reunidos mañana, tarde y noche”, apunta la representante del sindicato médico madrileño, que ve “innegociable” el tema de la jornada y las guardias.
Los médicos denuncian la falta total de diálogo con el Ministerio de Sanidad desde enero
Además, defiende la importancia de una clasificación profesional “que tenga en cuenta la responsabilidad última que tenemos sobre los pacientes”.
-Nueva semana de huelga y sin avances. ¿En qué punto real están las negociaciones ahora mismo?
A nivel estatal, a nivel del ministerio, no ha habido una sola reunión oficial con el Comité de Huelga ampliado desde que se formó en enero. A nivel de la Comunidad de Madrid, hubo una reunión anterior a la semana de paros de febrero en la que se comprometieron a darnos un calendario y hasta hoy sin noticias. Y hay motivos en los dos niveles.
El sindicato señala que ni el Gobierno central ni la Comunidad han cumplido los compromisos de negociación
-¿Diría que las conversaciones han llegado a un punto de bloqueo o aún hay margen para el acuerdo?
Con el ministerio las conversaciones no han empezado realmente. Si dos partes parten de dos posiciones inamovibles y ni siquiera se establece el lugar donde dialogar, es imposible que haya avances. Lo primero es que llamen y les toca llamar a ellos. Es como en la huelga en Atención Primaria de hace tres años, a quien le corresponde establecer la mesa de diálogo es a la administración. Si fuera por nosotros, estaríamos reunidos mañana, tarde y noche para tratar de evitar molestias y las consecuencias que todo esto tiene para los pacientes.
-¿Siguen siendo las condiciones de las guardias el principal escollo o hay otros puntos igualmente críticos?
A nivel estatal hay dos cosas fundamentales. Una es la jornada. Tenemos una jornada discriminatoria obligatoria muy diferente a la de todos los demás, ahí es donde están las guardias. Esas jornadas que permiten que hagamos hasta 96 horas y el Ministerio de Sanidad quiere que nos contentemos con llegar a hacer hasta 75. Nos parece semiesclavista con respecto al resto de trabajadores.
También está el tema de la clasificación. Están intentando situar en un mismo nivel de clasificación categorías que son distintas y esto puede llegar a difuminar competencias y que al final los médicos seamos sustituidos por otras categorías. Creemos que este no es el camino para mantener la calidad y la atención de los pacientes, necesitamos atenderles con tiempo y en buenas condiciones laborales.
-Para quien no esté siguiendo el conflicto en detalle, ¿cuáles son sus principales reivindicaciones y qué consideran innegociable?
A nivel estatal consideramos innegociable el tema de la discriminación de la jornada. Todavía nadie mínimamente progresista ha podido rebatirme por qué los médicos nos tenemos que contentar con jornadas de 48 horas semanales en cómputo de seis meses como las actuales o de 45 horas semanales en cómputo de cuatro meses como nos propone el ministerio. Es un abuso, queremos una jornada como la de los demás y que todo lo demás sea extra y se retribuya y considere como extraordinario.
Los médicos reclaman equiparar su jornada al resto de trabajadores y una clasificación profesional diferenciada
También el tema de la clasificación. Una clasificación profesional que tenga en cuenta la responsabilidad última que tenemos sobre los pacientes. Cuando hay un problema somos nosotros los que vamos con nuestro número de colegiado ante el juez, no son las otras categorías. Todos somos necesarios, todos somos imprescindibles para prestar la asistencia sanitaria, pero no somos iguales.
A nivel autonómico, hay cosas muy concretas. Nadie obliga a la Comunidad de Madrid a que seamos la tercera peor pagada en hora de guardias, solo superada por Ceuta y Melilla. Nadie le obliga a ser una de las tres últimas CCAA que está en las 37 horas y media y a no tener dimensionadas las plantillas y no pagar bien a los residentes.
-¿Cómo están afectando los paros a los pacientes y qué medidas están tomando para minimizar ese impacto?
Los médicos y los facultativos prácticamente no tenemos derecho a huelga, porque tenemos unos mínimos máximos. Tranquilidad absoluto en el sentido de que todo lo urgente y lo no demorable se está llevando a cabo con absoluta normalidad. Hay servicios que no tienen derecho a la huelga. El SUMMA 112 está en el 100% de servicios mínimos, para que nos hagamos una idea, y hay servicios que incluso tienen más efectivos durante los días de huelga que un fin de semana, como las urgencias hospitalarias.
Somos conscientes de que es una faena tener una consulta, una prueba diagnóstica o una cirugía y que no te la hagan. Pedimos comprensión, porque estamos haciendo todo esto para no dar por hecho que la única forma de gestionar la gestión directa de la sanidad pública sean las listas de espera. No nos parece de recibo.
El sindicato condiciona el fin de la huelga a la apertura inmediata de negociaciones
-Ha hablado del Ministerio de Sanidad y de la Comunidad de Madrid, ¿qué responsabilidad recae sobre cada uno? ¿Es compartida?
Es absolutamente compartida. El tema de la jornada discriminatoria es del Ministerio de Sanidad. Es el estatuto marco el que consigan la jornada complementaria que quieren pasar a llamar jornada ordinaria. Esa responsabilidad es solo suya y muy, muy concreta. A nivel de la comunidad aproximadamente el otro 85 o 90% de las condiciones.
-¿Qué tendría que pasar en los próximos días para desconvocar la huelga?
Hablar. Todo conflicto se soluciona alrededor de una mesa. Lo que hay que hacer es hablar y tener en cuenta que el médico difícilmente puede ser el enemigo. Queremos ser aliados en mejorar el Sistema Nacional de Salud y evitar que se siga deteriorando.
-¿Cómo está al ánimo de los médicos?
Muy disgustado y muy enfadado porque no haya interlocución.
– ¿Creen que había que intensificar el calendario de movilizaciones?
Ya son bastante tensas. A los pacientes se les va a ver de todas formas. No se nos puede decir por un lado que qué hacemos para que los pacientes no lo sientan y por otro que intensifiquemos. Somos muy conscientes de que los pacientes se van a ver en sobrecarga las semanas posteriores a la huelga. Aun así no descartamos nada y haremos lo que nuestros compañeros quieran hacer.
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