Rusia amenaza a Europa con el posible cierre del gasoducto Nord Stream

Las obras de construcción del gasoducto Nord Stream 2 en Lubmin, en el noreste de Alemania, en una imagen del 26 de marzo de 2019

Obras de construcción del fallido gasoducto Nord Stream 2

Rusia podría detener por completo los flujos de suministro de gas natural por Nord Stream, el gasoducto que conecta el país con Alemania y la principal vía de tránsito de este combustible a Europa. Así lo asegura la agenda rusa RIA Novosti, que cita a Vladimir Chizhov, el embajador ruso en la UE.

Los precios del gas en Europa se han disparado de nuevo después de que Moscú haya recortado aún más el abastecimiento al continente, una decisión que obliga a algunos países a enfrentarse a la posibilidad de mantener sus economías en funcionamiento sin el hidrocarburo ruso.

Los futuros en el mercado neerlandés, el de referencia en Europa, han subido un 18% hasta los 141 euros/mwh esta mañana en Ámsterdam, un repunte que se suma al avance del 46% de esta semana. Según anunció ayer Gazprom, a partir de este jueves se reducirá el suministro a través de Nord Stream hasta situarse en unos 67 millones de metros cúbicos diarios, con lo que el recorte total alcanza aproximadamente el 60%.

Empresas como Engie, Uniper y OMV aseguran que ya están recibiendo menos suministro, informa Bloomberg.

DOS VERSIONES ENFRENTADAS

El Gobierno de Alemania cree que estos recortes están motivados por intereses políticos y destinados a desestabilizar los mercados, frente a la versión de la empresa gasista rusa, que ha atribuido la interrupción a problemas técnicos.

Gazprom atribuye la reducción del flujo a la demora de las reparaciones de una turbina de la alemana Siemens, que se encuentra en Canadá. Las sanciones occidentales a Rusia han dejado atascados en el extranjero equipos clave para el funcionamiento del gasoducto Nord Stream. En este sentido, Chizhov ha advertido de que “cuando todas las turbinas vayan a Canadá para su reparación, es posible que detenga [todo el suministro], lo que será un desastre para Alemania”. “No quiero dar consejos, pero durante este tiempo podrían aprender a repararlas en casa”, agregó el representante permanente.

Siemens anunció a mediados de mayo que se retiraba del mercado ruso debido a las consecuencias de la guerra de Rusia en Ucrania. Inició un proceso de salida suspendiendo sus operaciones y actividades industriales. La empresa alegó que el actual contexto de sanciones internacionales afecta a su actividad, sobre todo, a los servicios ferroviarios y de mantenimiento.

REPRESARIAS POR LAS SANCIONES

Europa lleva meses temiendo cortes de suministro rusos en represalia por las sanciones impuestas a Moscú tras la invasión rusa de Ucrania. La última crisis podría afectar a industrias clave, desde la química hasta la siderúrgica, y supondría un duro golpe para el continente, que ya está luchando contra la creciente inflación y el escaso crecimiento. El racionamiento de gas se convierte cada vez más en una posibilidad muy real.

Rusia ya detuvo los envíos de gas semanas atrás a Polonia, Bulgaria y Finlandia por la disputa que se originó después de que Vladimir Putin exigiera que los pagos se hicieran en rublos.

El movimiento de Moscú se produce además en medio del viaje del canciller alemán, Olaf Scholz, el presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro italiano, Mario Draghi, a Kiev para conversar con el presidente Volodymyr Zelenskiy, en la visita de mayor perfil al país desde la invasión de Rusia el pasado 28 de febrero.

INCENDIO EN UNA INSTALACIÓN DE TEXAS

Esta última crisis entre Rusia y Europa se produce en un momento en el que también se ha interrumpido el suministro de EEUU al viejo continente, después de que una de las principales instalaciones de exportación de GNL de Texas se incendiara la semana pasada y permanecerá cerrada más tiempo del inicialmente previsto. Además, la intensa ola de calor que azota a Europa está disparando la demanda de gas para los equipos de aire acondicionado.