Robles sobrevuela Madrid a los mandos de un simulador de ‘caza’ y su ‘número dos’ acaba estrellado

La ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles, en el simulador de un caza F-18
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Un avión sin identificar sobrevuela el espacio aéreo español. El Ala 12 del Ejército del Aire recibe la alerta y, en menos de 15 minutos, uno de sus F-18 está volando para interceptar la aeronave sospechosa. Tras varios intentos de comunicación, se confirma que el avión tiene intenciones hostiles y la autoridad competente ordena su derribo. La ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles, y el secretario de Estado, Ángel Olivares, han tenido oportunidad de vivir este ejercicio este jueves en primera persona a bordo del simulador de F-18 en el que, en la base aérea de Torrejón de Ardoz, los pilotos del Ejército español entrenan casi a diario.

Robles ha sido la primera en ponerse a los mandos del caza de combate para despegar de Torrejón y sobrevolar las inmediaciones de Madrid a más de 2.000 kilómetros por hora. Ataviada con la típica cazadora de aviador, ha conocido las sensaciones que vive un piloto de combate e incluso se ha atrevido a hacer algún ‘looping’ en el aire.

Pero quien a continuación se ha enfrentado a una situación de peligro ha sido el secretario de Estado, quien ha sido el encargado de responder a un ‘scramble’, como se conoce en la jerga aeronáutica a los vuelos de interceptación de aviones sin identificar.

A los mandos del F-18, Olivares ha recibido del centro de control la alerta de una aeronave sospechosa. Con su caza se ha acercado al avión para intentar contactar con él y, ante la negativa de respuesta, ha lanzado un proyectil de alerta.

Las autoridades aéreas han confirmado que se trataba de una aeronave secuestrada o con intención hostil y la autoridad nacional ha decidido su derribo. Con la orden, el secretario de Estado ha procedido a disparar al avión enemigo.

La aventura no ha acabado sin embargo con final feliz para Olivares, ya que a continuado el vuelo a muy baja altura y ha acabado estrellando el avión contra la sierra de Madrid.

Tanto Robles como el secretario de Estado han salido del simulador muy impresionados por el exigente entrenamiento que realizan los pilotos del Ejército del Aire, a los que se requiere unas altas capacidades mentales y físicas para poder tomar decisiones con celeridad.

Entre estas exigencias se encuentra la denominada ‘fuerza g’, una medida de aceleración que dificulta todos los movimientos, la respiración de los pilotos y puede incluso llevarles a perder la conciencia.

Para evitarlo, los oficiales del Ejército del Aire entrenan insistentemente en el simulador técnicas musculares y de respiración con las que evitar una desgracia.

PÉRDIDA DE PERSONAL
El teniente coronel Alberto Valero ha explicado a la ministra todo este proceso además de los detalles del Ala 12 que, igual que todo el Ejército del Aire, sufre una importante pérdida de personal por su paso a la empresa privada.

Según ha detallado, el personal de material ha descendido un 28 por ciento desde 2010 mientras que el número de pilotos también ha bajado durante los últimos años (de 23 a 17) debido a las bajas para pasar a pilotar en compañías privadas o actividades muy diferentes, como ser directivo de una gran multinacional o instructor en Dubai.

El Ala 12 fue creada en 1958 y en 1989 recibió sus primeros aviones de caza F-18. Tiene encomendadas básicamente dos tipos de misiones: proporcionar aviones y tripulaciones para cubrir el Servicio de Alarma Programado (QRA) y estar preparados para operaciones tanto en España como internacionales.