Robles sale en defensa de la directora del CNI frente a las críticas de los socios del Gobierno

La ministra de Defensa, Margarita Robles, en su comparecencia en la Comisión de Defensa. (Foto: Congreso)

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha cerrado filas en torno al CNI y su directora, Paz Esteban, ante la polémica por el presunto espionaje a través de Pegasus. Un tema sobre el que la titular de esta cartera apenas ha querido hablar pese al interés mostrado al respecto por la mayoría de los grupos. Entre ellos, Unidas Podemos o ERC. Los morados han avisado a Robles de que la situación es “insostenible”, mientras que los republicanos catalanes han pedido su dimisión.

“Informar sobre la aprobación de la Brújula Estratégica de la Unión Europea y sus efectos sobre la proyección de las Fuerzas Armadas en las misiones internacionales”. Este era el motivo por el que Robles ha acudido esta mañana a la Cámara baja. Sin embargo, el escándalo por el espionaje sobrevolaba la Comisión de Defensa. Tal es así que casi todos los grupos han sacado a colación el tema.

Esto ha provocado un choque entre el presidente de la comisión, el popular José Antonio Bermúdez de Castro, y la diputada de la CUP Mireia Vehí cuando esta última ha centrado su intervención en lo sucedido con Pegasus. Ante esto, Bermúdez de Castro ha pedido a los grupos ceñirse al objeto de la cita de Robles con la Cámara y no al escándalo desatado por este software, cuyo nombre parecía no poder pronunciarse.

“No voy a decir la palabra prohibida, como si de Voldemort se tratara, pero, ministra, hay una tormenta ahí fuera y es usted el centro del escándalo político”, respondía la parlamentaria, que ha tenido sus más y sus menos con el popular, que le ha cortado en varias ocasiones.

Más allá de esto, Margarita Robles ha dejado claro en su comparecencia su “orgullo” por las personas que forman parte del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y ha afirmado que todos los servidores públicos trabajan “solo y exclusivamente” de acuerdo a la ley. Según la titular de Defensa, “cuando alguien tiene noticias de un hecho delictivo debe de ir a los tribunales”.

Asimismo, en su segunda intervención, ha respaldado a Paz Esteban, por “aguantar estoicamente imputaciones que no se corresponden con la realidad”. “No voy a aceptar ni como ciudadana, ni como jurista ni como miembro del Gobierno que con esa frivolidad se hagan imputaciones a quien no puede defenderse, que es el CNI”, ha respondido a las críticas vertidas por algunos grupos.

El cierre de filas de Robles con la directora del Centro Nacional de Inteligencia se produce apenas un día después de que la ministra portavoz, Isabel Rodríguez, afirmara que cuenta con el apoyo de Pedro Sánchez, aunque evitara ‘mojarse’ sobre su futuro. “No podemos hablar de futuribles”, respondió sobre una posible dimisión o cese.  Precisamente, Esteban tiene una cita este jueves con la Comisión de control de los créditos destinados a gastos reservados, que es a puerta cerrada.

Unidas Podemos: “Es inevitable que se asuman responsabilidades políticas”

Frente a este respaldo, las críticas de los socios del Gobierno se han sucedido a lo largo de toda la comparecencia. De esta manera, Unidas Podemos ha incidido en la necesidad de que se asuman “responsabilidades políticas al máximo nivel” por la polémica en torno a Pegasus. Para Pablo Echenique la “situación actual es insostenible” y se está ante un “auténtico escándalo”.

“Nos parece evidente que, sea cual sea la autoría de estos gravísimos espionajes, es inevitable que se asuman responsabilidades políticas al máximo nivel”, ha remarcado el diputado morado. “Yo salgo más preocupado hoy de aquí”, ha afirmado en su segunda intervención, ya que “usted ha venido a esconderse detrás del conjunto del Consejo de Ministros, detrás de la inmensa mayoría de agentes del CNI y detrás de un concepto muy limitado de la democracia”.

“Yo creo que usted sabe lo que tiene que hacer no solamente por su dignidad, sino también por la dignidad del Gobierno”, ha concluido.

Por su parte, desde ERC, la diputada Montserrat Bassa ha destacado que “en una democracia plena, debería dimitir o ser cesada por legitimar el espionaje, culpabilizar a las víctimas y menospreciar con ignorante soberbia” a quienes destaparon el espionaje a independentistas.