Rivera deja la política tras el hundimiento de Ciudadanos en las generales

Albert Rivera
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Las elecciones generales del 10 de noviembre se llevan por delante el liderazgo de Albert Rivera en Ciudadanos. El presidente de los naranjas deja la política apenas 24 horas después del batacazo sufrido en esta cita en las urnas, en la que su formación ha perdido 2,5 millones de votos y 47 escaños. Con apenas 10 diputados, se ha convertido en el partido peor parado respecto a abril, pasando a ser la sexta formación en el Congreso superada, por ejemplo, por ERC.

Ciudadanos ha tirado por el sumidero más de 2,5 millones de papeletas. Una sangría de votos que ha provocado que pesos pesados del partido se queden sin acta en el Congreso. Es el caso de nombres como el de José Manuel Villegas, número dos de Rivera; el de Juan Carlos Girauta o el de Miguel Gutiérrez; Edmundo Bal o Patricia Reyes. Un duro revés ante el que Rivera da un paso a un lado.

En una comparecencia sin preguntas en la sede nacional el hasta hoy líder de Ciudadanos ha anunciado que dimite del cargo para que los naranjas designen en un congreso extraordinario al nuevo líder. “Creo que por responsabilidad debo dimitir”, ha afirmado Rivera, que ha incidido en que en los proyectos colectivos los éxitos son de todos, pero los malos resultados son de su líder.

Asimismo, ha señalado que no estará en el Congreso en esta nueva legislatura. El dirigente naranja no recogerá su acta de diputado en una Cámara en la que entraba con “orgullo” y “honor” por representar a los españoles. “No puede asumir ser diputado por una nómina”, ha dicho Rivera entre aplausos de los suyos, que le han arropado en este acto. En su opinión, ha llegado el “momento de ceder el testigo”, de “dejar paso a otro diputado”, ya que “nunca estuve en política atornillado a un escaño”.

Por último, ha trasladado que deja la política. “Dejo la vida pública”, ha anunciado, para dedicarse a “servir” a su familia y amigos y a trabajar como hacía antes de ponerse al frente de este proyecto político.

Este ‘adiós’ deja a Ciudadanos con un importante vacío de liderazgo que alguien tendrá que asumir. La mejor situada para tomar las riendas es Inés Arrimadas, aunque no se descartan otros nombres, como el de Luis Garicano.