¿Retirada de los estímulos? El BCE comprará en 2022 más deuda soberana de la que saldrá al mercado

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, y el vicepresidente, Luis de Guindos

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, y el vicepresidente, Luis de Guindos. Autor: BCE

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Salvo sorpresa mayúscula, el Banco Central Europeo (BCE) empezará a reducir su presencia en el mercado de deuda soberana europea el próximo año. Sin embargo, esta menor actividad no evitará que la institución que preside Christine Lagarde vaya a hacerse con la práctica totalidad de los bonos que saquen al mercado los países de la eurozona.

Los analistas del equipo de research de ING esperan que la emisión bruta de deuda pública europea (EGB) en 2022 disminuya solo “ligeramente” respecto a 2021. Calculan una emisión bruta de 1,2 millones de euros el próximo año, frente a los 1,25 millones de euros de este año, ya que “se requiere menos gasto relacionado con la pandemia y las economías se están recuperando”. En lo que se refiere a la emisión neta, se reduciría a 460.000 millones de euros, frente a 560.000 millones de este año, ya que las amortizaciones totales ascienden a 735.000 millones de euros en 2022 (frente a 667.000 millones).

“Teniendo en cuenta sólo unos pagos de cupones ligeramente inferiores, el flujo neto global caerá desde algo más de 400.000 millones de euros en 2021 a unos 310.000 millones de euros en 2022”, destacan los expertos del banco holandés.

No obstante, “la incertidumbre en torno a nuestras previsiones sigue siendo mayor de lo habitual”. “Si bien la mayoría de los países, con la notable excepción de España, se enfrentan a mayores reembolsos de bonos el próximo año, la emisión de bonos debería seguir viendo una presión a la baja debido, por ejemplo, a las mayores reservas de efectivo y también a la incorporación de los pagos de la Next Generation EU en la financiación de los países”. “Esto puede verse compensado en parte por la inclinación a reducir primero o al menos a aplazar la dependencia de la financiación a corto plazo que se había incrementado en el momento álgido de la pandemia”.

Además, por ahora, el impacto de la cuarta ola de la pandemia “aún no está claro”. “Sospechamos que las medidas son ahora más específicas y, en general, menos costosas a medida que los gobiernos adquieren más experiencia en la gestión de la crisis”.

El ‘factor’ BCE

Mientras, el  BCE “sigue siendo un factor importante a tener en cuenta, incluso cuando su huella se reduce”. Los analistas de ING creen “probable” que el Programa de Compras de Emergencia (PEPP) termine después de marzo del año que viene pero el BCE seguiría comprando a través del Programa de Compra de Activos (APP) regular a un ritmo constante de 20.000 millones de euros al mes. Teniendo en cuenta esto y un posible programa puente, calculan que la institución podría seguir comprando una cantidad neta de 410.000 millones de euros sólo en bonos del Estado.

“Esto sigue siendo más que el flujo de emisión neto de bonos del Estado europeos de 310.000 millones de euros, es decir, la emisión menos los reembolsos y los cupones”, apuntan los expertos.