Reino Unido logra anotarse unas ganancias de 1.000 millones con la ‘rescate’ de Lloyds

Sucursal de Lloyds Bank
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Ocho años después de su rescate, Reino Unido ha finalizado la privatización de Lloyds, un proceso que se ha saldado con un beneficio para las arcas públicas de 900 millones de libras, algo más de 1.000 millones de euros al cambio actual, lo que se traduce en una de las gestiones más exitosas del sector bancario europeo tras la ola de rescates que siguió a la crisis financiera de 2008.

Lloyds recibió en 2009 un rescate de 20.300 millones de libras bajo el Gobierno de Gordon Brown tras la adquisición fallida de su rival HBOS, lo que otorgó al Estado una participación de hasta un 43% en el banco. El proceso de privatización comenzó cuatro años después, en 2013, con la colocación de un paquete de un 15,8% entre inversores institucionales, que fue repetido en marzo del siguiente año.

Desde entonces, el Estado ha ido vendiendo en el mercado pequeños paquetes de acciones en un proceso que terminó ayer mismo, y que habría supuesto un beneficio de 894 millones de libras, incluyendo no sólo la reprivatización sino también los dividendos cobrados.

El Estado británico había dejado de ser el principal accionista de Lloyds el pasado 9 de enero, cuando redujo su participación en el banco dirigido por Antonio Horta-Osório por debajo del 6%.

“Hace seis años heredamos un negocio que estaba en una situación financiera muy frágil”, ha señalado Horta-Osorio, quien desembarcó en el banco en 2011, en un comunicado hecho público hoy. “Gracias al duro trabajo de todo el mundo en Lloyds hemos dado la vuelta a la situación”.

A diferencia de la situación de Lloyds, el Gobierno británico aún mantiene una participación del 72,6% en Royal Bank of Scotland (RBS), en el que llegó a controlar un 80% tras rescatar la entidad.