Pinza entre PP y Ciudadanos para tratar de acorralar a Pedro Sánchez en los presupuestos

Mariano Rajoy, presidente del Gobierno con Albert Rivera, presidente de Ciudadanos
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Muchos creían que la postura pétrea del PNV de no negociar los presupuestos mientras estuviera activo el 155 en Cataluña era un farol. Sin embargo, el Aberri Eguna del domingo dibujó un Partido Nacionalista Vasco firme en sus convicciones “solidarias” con Cataluña. La contundencia de los dirigentes jeltzales fue tal que el Gobierno de Mariano Rajoy ha activado otra vía para tratar de aprobar los presupuestos: el PSOE.

El PP había aceptado una especie de tregua con los socialistas. Los presupuestos iban a ser otra vez cosa de Ciudadanos, partidos canarios y PNV. Este era el plan hasta que en Moncloa empezaron a sentir que el ‘no’ de los nacionalistas vascos iba a para largo. Más aún cuando tiene la presión de Ciudadanos, adalid de la unidad de España y del 155, según la percepción de los ciudadanos, que imposibilita cualquier guiño en favor de los independentistas catalanes.

Una cesión del Gobierno ante el PNV en relación a Cataluña podría provocar mayores réditos demoscópicos para la formación de Albert Rivera. Un arma de doble filo también para los jeltzales, que viven con preocupación el auge (en las encuestas) del partido naranja. Tanto a PP como a nacionalistas les interesa sacar adelante estos presupuestos y, de paso, reducir el peso de Ciudadanos.

Albert Rivera es consciente de que el discurso nacional e identitario favorece los intereses de su partido. Por eso trata de vincular a Pedro Sánchez con los que “quieren chantajear al Estado”, aludiendo al PNV. El líder de Ciudadanos utiliza la carta ‘nacionalista’ para presionar al secretario general del PSOE y que apruebe los Presupuestos Generales del Estado.

El Gobierno de Mariano Rajoy ha entrado en esa estrategia de presionar al PSOE, consciente de que el objetivo prioritario es aprobar las cuentas y ganar tiempo para tratar de reducir el impacto de Ciudadanos.

“Si yo fuera Pedro Sánchez, prestaría cinco votos del PSOE al azar para eliminar ese chantaje del PNV», afirmó Javier Maroto en una entrevista que concedió a RNE este lunes por la mañana.

‘No es no’

Pedro Sánchez mantiene, de momento, el ‘no es no’. Esta vez, para los Presupuestos Generales del Estado.

El líder del PSOE considera que los presupuestos de Mariano Rajoy llegan “seis meses tarde”. A su juicio, esa tardanza revela “la parálisis en la que está instalado el Gobierno”. De hecho, Pedro Sánchez cree si Rajoy no es capaz de superar la enmienda de totalidad de los presupuestos debe someterse a una cuestión de confianza.

“Son unos Presupuestos continuistas e ideológicos. Refuerzan un Estado del Bienestar ‘low cost’”, lamenta Sánchez, que ha enumerado “siete razones por las que decir no” a las cuentas del PP.