Pensando en el pollo, el apagón, el calor y la compraventa de divisas

Billetes divisas

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Pero, además, en ese maldito mosquito portador del dengue que ya preocupa y ocupa a medio país. En fin, que bien entretenido en Cuba ha sido el fin de semana en total ejercicio de las neuronas, rigores culinarios y las justicieras matanzas manuales del volador.

Y no puede faltar la vuelta a la mascarilla o nasobuco porque el Covid se niega a sacar bandera blanca.

Los hay que han visitado varias veces el escondite donde ocultan celosamente algunos dólares y euros. La fortuna a resguardo casero es muy variable. Se sabe sin ser un experto o espía profesional, que la gente conserva esa moneda dura porque el peso cubano cada día se deprecia más. Unos, diría la mayoría, no lo pueden hacer; otros, con modestas cifras, pero también muy, pero que muy elevadas.

Como era de esperar, las 75 medidas adoptadas por las autoridades en plan de suero intravenoso para animar la economía, han propiciado las más diversas y multicolores opiniones porque si bien es cierto que cada cubano se considera un sabio mánager de béisbol, ahora también se las da de consumado economista.

Desde los más doctos hasta quienes todavía se lo piensan a la hora de responder cuánto factura seis por siete, han dado su parecer y pronósticos en colas, paradas de autobuses, tertulias familiares, llamadas telefónicas y, obviamente, en las redes sociales. Ya los hay que colocan la llamada tasa de equilibrio entre 80 y 85 pesos cubanos por dólar estadounidense.

Si tomara como soporte ese atractivo programa de televisión para aliviar el verano en que el invitado sólo puede mencionar un filme como el más preferido, suscribiría también una sola opinión, vertida por alguien que no dudó en decir que el guion era formidable y que habría que esperar por su puesta en escena.