El jefe del Ejecutivo ha defendido la necesidad de actuar con rapidez para proteger a hogares, empresas y trabajadores ante un escenario internacional marcado por la incertidumbre.
El Gobierno sitúa como prioridad inmediata la aprobación de un real decreto ley con medidas económicas y energéticas para mitigar el impacto del conflicto en Oriente Próximo.
El Ejecutivo retrasa los Presupuestos Generales del Estado para centrarse en medidas urgentes frente a la crisis internacional
Llamamiento a la responsabilidad política
Durante su llegada al Consejo Europeo en Bruselas, Pedro Sánchez ha apelado a la “responsabilidad” de todas las fuerzas políticas para sacar adelante el paquete de medidas. El presidente ha insistido en la “gravedad del momento” y en la necesidad de actuar con consenso.
Según ha explicado, el objetivo es aprobar un real decreto ley que aporte estabilidad a la economía en un contexto de tensión geopolítica y volatilidad en los mercados energéticos.
El Gobierno considera que el impacto del conflicto exige una respuesta rápida y coordinada en el ámbito interno para evitar efectos negativos sobre la actividad económica.
Sánchez subraya la necesidad de dar certidumbre a la economía en un contexto de alta incertidumbre internacional
Medidas para paliar efectos inmediatos
El paquete que prepara el Ejecutivo incluirá medidas destinadas a afrontar los efectos coyunturales del conflicto, especialmente en los sectores más afectados por el encarecimiento de la energía y las materias primas.
Estas actuaciones estarán orientadas a mitigar el impacto directo en la actividad empresarial y en el poder adquisitivo de los ciudadanos, en línea con otras respuestas adoptadas en crisis anteriores.
El Ejecutivo busca evitar una traslación directa de la crisis internacional a la economía doméstica.
Las medidas estarán dirigidas a sectores especialmente afectados por el encarecimiento energético
Apuesta por reformas estructurales energéticas
Además de las medidas urgentes, el Gobierno incluirá actuaciones de carácter estructural vinculadas a la transformación energética, una estrategia que España viene desarrollando desde hace más de siete años.
Estas iniciativas buscan reforzar la independencia energética y acelerar la transición hacia fuentes renovables, reduciendo la exposición a crisis internacionales como la actual.
El Ejecutivo defiende que esta doble vía —respuesta inmediata y reformas estructurales— es clave para garantizar la estabilidad económica a medio y largo plazo.
El plan combinará medidas urgentes con reformas para acelerar la transición energética
El Gobierno prioriza así la respuesta a la crisis internacional antes que la tramitación de los PGE, que quedan aplazados hasta que se estabilice el contexto económico.







