La defensa de Manuel Troyano ha reclamado la nulidad de las actuaciones por “vulneración de derecho a la defensa”, ya que el juez instructor no solicitó ningún traductor. La Audiencia Nacional ha iniciado hoy el juicio contra cuatro exdirectivos de Caixa Penedès acusados de haberse apropiado unas pensiones de 31,6 millones a espaldas de los órganos de control de la entidad. Sin embargo, el juez se ha encontrado un obstáculo inesperado por una razón idiomática.
En una solicitud sin precedentes, la defensa de uno de estos exdirectivos, Manuel Troyano, ha reclamado la nulidad de las actuaciones por “vulneración de derecho a la defensa”, ya que el juez instructor no solicitó ningún traductor para examinar los documentos de Caixa Penedès, que se encontraban escritos en catalán.
“Es una cuestión de tranquilidad para todos, porque si el juzgado traduce mal alguno de los documentos podría afectar a la defensa”, ha alegado.






