Mientras algunas asociaciones empresariales españolas parecen querer fichar a Angela Merkel o, por lo menos, promocionar su política económica para que sea copiada por las autoridades españolas, sus colegas teutones sólo optan por ella como mal menor. Un buen ejemplo de esta tendencia ha quedado reflejado en el informe presentado el martes por la BGA, la principal asociación de exportadores del país teutón. Aunque sus previsiones sobre la evolución económica son mejores que las del Gobierno, se muestran más pesimistas en otros ámbitos.
Creen, por ejemplo, que el próximo año repuntarán sus ventas en el exterior, pero que se tardarán muchos ejercicios en recuperar las cifras anteriores a la crisis. Si es que alguna vez se recuperan. La culpa de esta evolución negativa, la tiene por supuesto,en su opinión, el gobierno de Merkel. Tanto el anterior, como el próximo. El problema planteado quizá les suene. Los excesivos gastos sociales inflan el déficit público e impiden a las empresas financiarse.







