La secretaria de Estado de Servicios Sociales e Igualdad admite en Onda Cero que no basta con las órdenes de alejamiento ni con los brazaletes: “hay que establecer un cerco de rechazo hacia el maltratador”. La secretaria de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Susana Camarero, ha sido entrevistada esta mañana en el programa “Herrera en la Onda”, de Onda Cero donde ha informado sobre la forma en que va a revisar el Gobierno el protocolo en los casos de violencia machista tal se decidió ayer en una reunión conjunta de los ministerios de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Justicia e Interior.
“Con esta reunión que es histórica – es la primera vez que tres ministerios implicados unen sus fuerzas – queremos mejorar y buscar nuevas fórmulas y medidas para coordinar las ya impuestas. Vamos a mejorar la sensibilización de la sociedad y, por lo tanto, que aumenten las denuncias. Las denuncias van a aumentar si las mujeres se sienten más protegidas. Hoy hay un sistema de valoración policial del riesgo que queremos revisar, porque lleva ya unos años en funcionamiento y quizás no esté dando el resultado que a todos nos gustaría. Esta lacra no termina de cesar”.
En opinión de Camarero “se puede hacer mucho en la sensibilización, en la formación y en la educación. El machismo no es un hecho puntual, sino que eso tiene un previo. La mujer tiene que saber que tiene muchísimos mecanismos y muchísimos instrumentos a su disposición para salir de la violencia. Tiene que romper el silencio, porque sí que hay salida. Tienen que pedir auxilio. Por lo tanto, necesitamos muchísima sensibilización de la sociedad. Es importante que las mujeres denuncien, para poder poner en marcha todos los mecanismos que tenemos para ayudarlas. Son ellas o su entorno quienes tienen que dar el paso. La violencia contra la mujeres es una lacra que tenemos que erradicar entre todos”.
“No basta con las órdenes de alejamiento ni con los brazaletes. Tenemos que establecer un cerco de rechazo hacia el maltratador», señaló la secretaria de Estado, quien recalcó que «hay que tener más vigilancia y atención sobre los maltratadores. La sociedad tiene que asumir que un agresor no es una persona que de repente pierde la cabeza, sino que es una persona que puede terminar con la vida de una mujer y con la vida de sus hijos”.






