Un juez ha dicho que el expresidente y el ex consejero delegado de Catalunya Caixa deben ser readmitidos o indemnizados. La culpa del despido recae, por tanto, en el FROB. Un juzgado de lo Social de Barcelona ha sentenciado que el expresidente de Catalunya Caixa Adolf Todó y el ex consejero delegado Jaume Masana deben ser readmitidos en sus cargos o bien ser indemnizados con 600.000 euros cada uno por despido improcedente. Y le hemos preguntado a mi jefe por el asunto, porque pensábamos que podría traer cola.
El hombre nos ha pedido el contrato de Todó y de Masana. Dice que sin el contrato no puede establecer una opinión fundamentada en los hechos, aunque sospecha que si un juez ha sentenciado lo de arriba probablemente ambos estuviesen blindados por lo que habrían firmado en su día.
Motivo por el cual habría que sospechar de quien los despidió: el FROB. Si fueron despedidos y han sido mal despedidos, el FROB tiene la culpa. Aunque sólo sea por no haber sido capaz de contratar a unos abogados mejores que los llevados por los dos banqueros.







