El telegrama de hoy, leído en la Cadena Ser, va dirigido al presidente de China, Xi Jinping, tras conocerse que la élite del gigante asiático oculta sus empresas en paraísos fiscales. Señor presidente de China, las esperanzas cortesanas de los familiares directos de la nomenclatura comunista se han trocado en fortunas colosales aparecidas en paraísos fiscales de las Islas Vírgenes y británicas por más señas. La cercanía al poder ha sido fuente de enriquecimiento acelerado. Se prueba así que la codicia nada sabe de razas ni colores políticos y abarca de Wall Street a Pekin o Shangai. ¿Pagarán los corruptos como los robaperas o gozarán de la indulgencia de proximidad y las penas se impondrán a quienes han revelado los abusos? Veremos.







