¿El referéndum catalán traerá una nueva tempestad procedente de los mercados? Cualquier excusa es buena para hacer dinero. Artur Mas, que es el flamante presidente de la Generalitat catalana, ha dicho que el próximo 9 de noviembre los catalanes tendrán derecho a opinar, mediante referéndum, si Cataluña se convierte en un Estado y si este Estado debería ser independiente. En algunos círculos financieros ya se han avistado nuevas turbulencias en el horizonte procedentes de los mercados en torno a esta cuestión.
La pregunta a mi jefe es: ¿por qué? ¿Por qué tendrían que reaccionar los mercados ante una consulta que en el caso más extremo sólo traerá consecuencias reales en el largo plazo? El tipo ha contestado que, según la lógica de esos mismos mercados, cualquier excusa es buena, por mala que sea, para hacer dinero. Y si se ensalza el fervor patriótico que despierta este referéndum a ambas orillas del Ebro y se rememoran ciertos sucesos de los que no hace ni 100 años, el nerviosismo, aunque sea de plastilina, está servido.
En cualquier caso a mi jefe todos estos vivas a la patria no le generan ningún tipo de sensación. Lo mismo le da, dice, una España gobernada por Rajoy que una Cataluña dirigida por Mas. Tanto monta, monta tanto; todos los caciques llevan a donde llevan.







