Cristóbal Montoro es probablemente el principal competidor de José Ignacio Wert en el ranking de “ministros más odiados en este Gobierno”. Cristóbal Montoro es probablemente el principal competidor de José Ignacio Wert en el ranking de “ministros más odiados en este Gobierno”. Y no por las decisiones que toma como titular del Ministerio de Hacienda, precisamente. Al tipo se le acusa, incluso en tertulias nada sospechosas, de haberse convertido en una especie de mafioso que utiliza información privilegiada para callar a sectores molestos.
Mi jefe dice que sí, que claro, y me ha preguntado que cuál es la novedad. Que Montoro no es la primera vez que deja caer alguna indirecta de éstas que ponen rojo al personal para suavizar el clima cuando éste es adverso. Tampoco será la última, vaticina.
En cualquier caso, lo que deja caer el ministro de que le van a ver a su despacho algunos medios de comunicación parar llorarle las penas no debería quedarse en el ámbito de la rumorología. Si habla, que hable: ¿cuál ha sido el contenido de esos encuentros? ¿De qué se ha hablado? ¿Qué se ha prometido?







