El anteproyecto de ley orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana encontrará su repuesta en la calle. La pregunta para mi jefe ha sido sencilla: qué opina del anteproyecto de ley orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana que pretende, entre otras cosas, multar con más de medio millón de euros a los participantes en un escrache.
La respuesta resumida ha sido, también, bastante sencilla: “Esta parece una ley hecha a medida para que a los guays de derechas no les molesten los rastas de izquierdas”. Tal es el planteamiento de la norma, poco más o menos.
Aunque a mi jefe lo que le gustaría es que la oposición se manifestase, con energía y lógica, de una maldita vez. No obstante, guarda poca fe al respecto. Al final, dice, será la calle quien responda. Como siempre.







