Hoy mi jefe no ha podido asistirnos para explicar qué repercusiones va a tener lo anunciado hoy por el BCE. Aunque alguna de sus reacciones sí nos la imaginamos. El Banco Central Europeo (BCE) ha anunciado, por medio de su principal responsable, Mario Draghi, una bajada de los tipos de interés yendo, de esta forma, contra el pronóstico del mercado. La sorpresa ha generado una caída de la prima de riesgo y un rebote espectacular del Ibex 35 este mediodía.
Lamentablemente, mi jefe no estaba hoy a mano para asistirnos con su sabiduría, pues aunque desde aquí ya sabemos que esta nueva reducción de tipos supone abaratar el dinero, y que eso se traduce, así a bote pronto, en un mayor impulso para las exportaciones españolas en particular y de toda la zona del euro en general, tampoco tenemos muy claro que esta medida sea del todo positiva en el medio o largo plazo.
Draghi, además, ha prometido liquidez ilimitada para la banca continental hasta 2015. Y aunque, repito, no hemos podido abordar hoy a mi jefe, sí nos podemos imaginar su cara al escuchar que las entidades van a seguir recibiendo más y más dinero casi gratis mientras que el crédito real –esto es; el que mueve el consumo- sigue sin llegar a la calle. Y es en esa calle donde, a fin de cuentas, se encuentra el consumidor que mueve el sistema.






