Mi jefe se pregunta quién se responsabiliza de los dos ‘test de estrés’ que se han hecho en Europa en los últimos años. El director ejecutivo de la Federación de Bancos Alemanes, Michael Kemmer, ha querido dejar claro este miércoles cómo se va a cubrir la falta de capital en caso de que el Banco Central Europeo (BCE), en sus pruebas de solvencia, encuentre agujeros en las entidades examinadas: la van a cubrir los Estados.
Mi jefe ha dicho dos cosas al respecto. La primera es que los alemanes, con esto, no están diciendo nada nuevo. Y la segunda es que, habida cuenta de que han existido dos exámenes a la banca previos, si en éstos todavía se siguen encontrando agujeros alguien tendrá que responder por los anteriores, ¿no? O quizás no, quizás es que el espíritu del PP, basado en la ausencia de responsabilidad y en el silbar mirando a la luna con las manos en los bolsillos, se ha extendido por todo el continento. Eso sí que sería un problema.
Por su parte, el BCE ha dicho que quiere eliminar de una vez por todos la incertidumbre sobre el estado de los bancos de la zona del euro con una prueba de resistencia a unos 130 institutos de crédito, de entre los cuales hay 16 que son españoles. Este ejercicio constará de tres elementos: una evaluación del riesgo de liquidez, de apalancamiento y de financiación de los bancos; un análisis de la calidad de los activos y la prueba para evaluar la capacidad de resistencia del balance de las entidades de crédito en escenarios de tensión.







