Montserrat Gomendio utiliza los mismos argumentos que se daban en los sesenta y setenta para criticar a la huelga de estudiantes. Pocos podrán acusar, con el paso de los años, al ministerio que ahora dirige José Ignacio Wert de no pronunciarse de forma clara y concisa. Y hoy, su número dos, lo ha vuelto a demostrar al argumentar que la huelga de estudiantes es un despropósito porque «impide el paso a otros estudiantes que quieren ir a clase y estudiar».
A mi jefe estas declaraciones de Montserrat Gomendio le han trasladado en un visto y no visto a su juventud, cuando los ministros franquistas argumentaban que las huelgas de estudiantes estaban propiciadas por elementos separatistas y peligrosísimos que sólo pretendían idiotizar a la juventud española impidiendo que ésta pudiese cultivarse en la Universidad Complutense de Madrid, y en otras.
Y ha frenado ahí, aunque bien podría haber seguido hablando del encarecimiento de las tasas universitarias que, como todo el mundo sabe, lo único que buscan es facilitar el acceso a este tipo de instituciones.







