Hemos pillado por banda a mi jefe, en esta relajada tarde de viernes, para preguntarle por la gestión del Gobierno de Mariano Rajoy en torno a la crisis desatada por el almacén de gas submarino del proyecto Castor. Mi jefe nos ha preguntado que de qué gestión le estábamos hablando. Hemos pillado por banda a mi jefe, en esta relajada tarde de viernes, para preguntarle por la gestión del Gobierno de Mariano Rajoy en torno a la crisis desatada por el almacén de gas submarino del proyecto Castor. Mi jefe nos ha preguntado que de qué gestión le estábamos hablando.
«Qué gestión. Si no ha habido gestión alguna. Ha habido ausencia de gestión». Luego ha comentado que eso tampoco es raro. Por el contrario, es hasta habitual: «Una de las características de este gobierno es que no gestiona este tipo de cosas».
Lo que sí ha habido, nos ha dicho, ha sido alguna declaración espontánea y alguna ocurrencia puntual, de éstas que se dicen cuando te pillan los medios de comunicación saliendo de un coche o en una rueda de prensa de no sé qué. ¿Pero gestión? Gestión de qué.







