A mi jefe, parecen molestarle especialmente, las referencias a las ‘huelgas políticas’ a las que son tan aficionados algunos ministros del PP, como el ínclito Jose Ignacio Wert.
Wert ha salido a la palestra con unas declaraciones en las que califica de ‘políticas’ las movilizaciones contra los recortes que ha realizado en Educación y hasta ha llegado a decir que “no están amparadas por la constitución”.
Pero, el que me paga lo tiene claro. En primer lugar, todas las huelgas son políticas y él desconoce cuál es la maldad intrínseca en el hecho de que efectivamente lo sean. En su opinión, no son estas movilizaciones en las que se reclaman o se defienden derechos de las que hay que preocuparse.
Lo que desprestigia de verdad a la política, según mi jefe, son algunos políticos populistas que con su manera de actuar emponzoñan casi siempre esa noble profesión que sí desempeñan con celo muchos servidores públicos.







